Comayagua, Honduras.- La corriente teñida de rojo, como si se tratara de sangre, en un río de Las Lajas, Comayagua, sorprendió este sábado a los pobladores de la comunidad al ver como el afluente de repente se volvió colorado.
Las aguas rojas comenzaron a notarse a inmediaciones del barrio Suyapa del municipio en cuestión donde vecinos alertaron a las autoridades sobre el extraño fenómeno.
Poco después, el propio alcalde municipal, Manuel de Jesús Urbina, explicó que la coloración roja era producto del lavado de unos barriles que en su interior contenían algún tipo de producto químico.
Al parecer los drones fueron lavados en un carwash de la zona, lanzando de manera indiscriminada el agua residual al pequeño riachuelo, lo que generó la alarma.
La situación no deja de ser alarmante por la manera en que se permitió depositar el producto químico directamente al río, lo que podría afectarlo a corto y mediano plazo.
Adicionalmente, río abajo el agua es aprovechada en labores de piscicultura y agrícolas, como el cultivo de café, pero el químico vertido la volvería inutilizable y hasta peligrosa para las plantaciones o animales.
Las autoridades edilicias confirmado que tomarán cartas en el asunto para deducir responsabilidades ante la contaminación del río. Entretanto, el propietario del carwash aseguró a las autoridades municipales que todo se trató de un accidente.
De momento, solo se ha alertado a la población a no estar en contacto con el agua contaminada.
Daños que puede provocar el ácido sulfúrico
Se trata de ácido sulfúrico, un compuesto químico fuerte, corrosivo y viscoso y puede causar daños devastadores y de amplio alcance en un río.
El derrame puede generar manchas tóxicas que se extienden decenas de kilómetros, puede liberar metales pesados pues el ácido disuelve minerales del lecho y de los sedimentos (como plomo, arsénico o cobre), liberando toxinas peligrosas al agua.
También contamina los mantos freáticos y suelos cuando el líquido penetra en las riberas y los acuíferos subterráneos, afectando la fertilidad de la tierra y el agua para el ganado.
Provoca la muerte masiva de flora y fauna al alterar drásticamente el pH del agua (acidificándola), provoca la muerte inmediata de peces, anfibios, insectos acuáticos y plantas.
En las personas puede causar quemaduras, problemas dérmicos o gastrointestinales a las personas expuestas, por lo que se recomienda evitar el contacto.