Honduras

Carteles de la droga hunden a Centroamérica en la inseguridad

Guatemala, El Salvador y Honduras han sido los más afectados por la lucha contra el narcotráfico en Colombia, que ha obligado a los carteles a emigrar hacia México.

07.04.2014

La violencia en la región centroamericana se ha recrudecido en los últimos años debido a la presencia de los carteles del narcotráfico.

Esta violencia generalizada es conocida como “el efecto balón”, el cual es descrito como la zona en donde se persigue con fuerza al narcotráfico que busca una morada más segura, razón por la cual los carteles de la droga han optado por instalarse en Guatemala, El Salvador y Honduras.

Estos países han sido los más afectados por la lucha contra el narcotráfico en Colombia, que ha obligado a los carteles a emigrar hacia México, convirtiéndolo en uno de los países más peligrosos del mundo.

Sin embargo, desde hace unos cinco años, el gobierno mexicano en colaboración con el gobierno de Estados Unidos, comenzó una acción militar en contra del crimen organizado, asestando duros golpes con la captura de líderes de carteles de las drogas y sus principales colaboradores.

Debido a esta situación “el efecto balón” ha avanzado al denominado triángulo norte de Centroamérica, conformado por Honduras, El Salvador y Guatemala.

El balón rodó a estos países incrementando la violencia, los homicidios y la presencia del narcotráfico con el aterrizaje de narcoavionetas y el trasiego de armas, entre otras.

A finales de 2011, William Brownfiel, subsecretario de Estado adjunto norteamericano, declaró que el 95 por ciento de la droga que llega a América del Norte desde América del Sur pasa a través de Centroamérica, lo que impulsa el alto nivel de criminalidad.

Centroamérica se ha visto débil para enfrentar los alcances tecnológicos con que cuentan los carteles de la droga, que antes operaban en Colombia y en México, pero que debido a la afrenta que le han hecho los gobiernos han emigrado a estos países.

En algunos casos como en Honduras se han interceptado narcoavionetas, lanchas y submarinos que transportaban droga, en acciones encabezadas por las Fuerzas Armadas de Honduras en colaboración con la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA).

Las aguas del territorio centroamericano son frecuentemente patrulladas por buques de la Guardia Costera de Estados Unidos, estos patrullajes también son apoyados por el centro de monitoreo regional con sede en El Salvador.

En este centro de monitoreo se cuenta con radares, aviones tripulados y no tripulados que vigilan durante las 24 horas del día por la presencia de avionetas y embarcaciones que podrían transportar droga.

Debido a la presencia de los carteles de la droga, que han incrementado los índices de violencia, los presidentes de Centroamérica se han unido para hacer una afrenta contra el crimen organizado.

Ya en reuniones pasadas los mandatarios centroamericanos han tratado opciones de cómo contrarrestar las actividades del narcotráfico, el tráfico ilegal de armas, la trata de personas y el lavado de dinero, entre otros derivados del crimen organizado.

Para Eduardo Stein, exvicepresidente de Guatemala, y quien presentó un estudio sobre “Seguridad y Crimen Organizado Transnacional”, la seguridad ciudadana ha empeorado en el istmo centroamericano en forma evidente.

Durante la investigación para realizar el estudio se descubrió que la región centroamericana dejó de ser una ruta de tránsito y almacenamiento de drogas ilegales para convertirse en “estación de servicios”.

Stein reveló que el crimen organizado ha establecido en estos países redes de contrabando de armas, de vehículos robados, de bienes culturales, mercaderías piratas, tráfico de inmigrantes y trata de personas.

En su estudio, Stein señala que el principal desafío de los gobiernos de Centroamérica para enfrentar todos los delitos de crimen organizado es “priorizar la atención social a las zonas vulnerables al asedio de estas mafias”.

Esto más allá de la lucha armada que se libra para detener y desarticular a los carteles del narcotráfico que se han instalado principalmente en los países del triangulo norte de Centroamérica.

Hoy Honduras es sede de la XXXIX Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno de los Países Miembros del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).

Durante esta cumbre los mandatarios tratarán temas de cómo mejorar la seguridad en la región por lo que al encuentro se le ha denominado “Una lucha de todos” en relación al crimen organizado.

La reunión anterior realizada en Guatemala fue un fracaso ya que vario países, entre ellos Honduras, no asistieron y de esa manera evitaron participar en la polémica propuesta del presidente de Guatemala, Otto Pérez, de despenalizar las drogas como una medida para disminuir el crimen y la violencia, vinculados con el crimen organizado específicamente el narcotráfico.