Los periodistas exigieron ayer acciones concretas del Poder Ejecutivo y no más falsas investigaciones policiales cada vez que se asesina a un comunicador.
Ellos piden a las autoridades que capturen a los responsables materiales e intelectuales del cobarde y vil asesinato del periodista Alfredo Villatoro y de otros 28 colegas más y “no seguir usando chivos expiatorios para justificar la incapacidad”.
Desde finales de 2003 a la fecha se han registrado 29 asesinatos de comunicadores, pero el período de la administración de Porfirio Lobo es el más sangriento, no solo contra la prensa, sino contra toda la ciudadanía. En su gobierno se ha asesinado a 23 comunicadores. Todos los crímenes están impunes.
Lobo “prometió antes de llegar al gobierno trabajo y seguridad, entonces que defina de una vez por todas una política pública de seguridad que garantice a las personas su seguridad y también la de sus bienes, porque hasta ahora esta promesa es nada más pura promesa”, dijo el periodista Marco Tulio Carrillo.
La muerte de Villatoro evidencia que los criminales están enviando un mensaje claro. En primer lugar están desafiando al gobierno, a la autoridad; en segundo lugar están diciendo que ellos tienen un gobierno paralelo en Honduras, y no se sabe quién lo dirige.
Además, le están manifestando a la prensa que se calle. Ante este hecho, el gremio periodístico debe unirse y junto con los demás sectores organizados conformar un frente común para exigir respeto a la vida y respeto a la libertad de expresión.
Otros comunicadores también llamaron a la sociedad a respaldar a la prensa porque el día que los periodistas se callen comenzará la época de una Honduras sometida por los delincuentes, criminales y narcotraficantes.
Un segundo aspecto planteado por ellos es que la sociedad debe volver sus ojos a Dios.