El precandidato presidencial nacionalista, Ricardo Álvarez, salió en defensa de miles de familias que se dedican al cultivo del café y que serían afectadas con el aumento de la cuota de retención.
Según lo declarado por miembros del bloque cafetero, que agrupa a pequeños productores, intermediarios y exportadores, la pretensión es aumentar de 13.25 dólares a 18.25 dólares la cuota de retención por cada quintal exportado.
Esta medida golpearía significativamente a millares de familias que subsisten de la producción de café, ya que el precio internacional ha caído de 260 hasta 180 dólares en promedio por quintal.
Álvarez, quien es presidente del Partido Nacional y aspirante presidencial, reaccionó indignado por esta pretensión.
Al parecer, el plan del Instituto Hondureño del Café (Ihcafé), en confabulación con dirigentes de asociaciones productoras, es conseguir de esta forma los fondos para financiar el Instituto de Previsión del Caficultor, que fue creado por el Congreso Nacional meses atrás.
Uno de los compromisos de este instituto es la construcción de una red hospitalaria, sin embargo, los mismos productores han afirmado que la prioridad en las zonas cafetaleras es el mejoramiento de la red vial.
Además de aumentar la cuota de retención, días atrás también se informó de la intención de aumentar la cuota de grano para consumo interno.
Actualmente, esta cuota es de 350,000 quintales y podría ser casi duplicada a 600,000 quintales, medida que también golpearía los bolsillos de los productores.
En contra
“Me manifiesto en contra de cualquier amenaza que vaya en detrimento de uno de los sectores más productivos y mayor generador de divisas de todo nuestro país, quien debe decidir qué hacen con su dinero son los cafetaleros porque ellos son los que se arriesgan y cosechan”, afirmó Álvarez.
“Mi llamado y mi posición como aspirante a la presidencia es no más retenciones, no más cambios a las reglas del juego, no más seguir jugando con el productor, que es el que se sacrifica, el que pone en riesgo su inversión, el que se asolea, el que se moja para poder producir”, añadió.
Álvarez pidió a los dirigentes cafetaleros un “basta ya de este tipo de abusos y de intenciones de unos cuantos, que quieren manejarlo todo en representación de 110 mil familias de todo el país”.
Álvarez exigió una profunda investigación sobre el fondo de este nuevo impuesto para los caficultores, a fin de conocer cuál es el objetivo, hacia dónde va, quién y por qué quieren manejar estos recursos.
Antes de construir una red hospitalaria, los productores de café exigen la rehabilitación de la red vial ya que muchas de la calles de la zona cafetalera se encuentran en mal estado, lo que les dificulta transportar sus cosechas.