El llenado de piscinas con agua que llega a través de las tuberías comunitarias y el lavado de vehículos con mangueras no están permitidos en Danlí este año.
Con la medida lo que se busca es evitar los racionamientos en la comunidad.
Jessica Rodríguez, gerente de Aguas de Danlí, explicó que la medida es tomada con el fin de evitar que existan suspensiones del servicio por varios días en la zona.
Las personas que incumplan con las medidas serán sancionadas con multas económicas, que van desde 500 lempiras al valor de un salario mínimo.
En caso de detectar en algún cliente la reincidencia, se aplicará la sanción del pago de una factura con valor de entre uno a cinco salarios mínimos.
“El último aforo que realizamos a los pozos con que cuenta la institución nos arrojó que los caudales del acuífero se encuentran en su rango normal, es decir que aún no han bajado”, aseguró Rodríguez.
En el caso que con el avance del verano los acuíferos muestren niveles bajos, las autoridades del ente prestador del servicio de agua potable cuentan con un plan de racionamientos.
La planificación contempla que en los barrios que reciben el servicio del agua durante ocho horas, estas serán reducidas a seis horas continuas.
También se aumentarían los racionamientos.
Por medio de los acuíferos que administra Aguas de Danlí se logra una cobertura del 53 por ciento de los abonados, lo que equivale a unos 36 vecindarios.
El 25 por ciento de la población afiliada se abastece por medio de las juntas de agua.
El vital líquido con que la institución abastece a la comunidad es obtenido de ocho pozos y dos represas que funcionan en la localidad. La producción de los acuíferos es de unos 3,016 galones de agua por minuto.
En la localidad se analiza implementar medidores, ya que apenas un 10 por ciento de los abonados cuentan con un aparato que marca el consumo mensual.
El resto de los abonados cancelan una tarifa fija que puede llegar a ser menor o mayor de lo que en la actualidad pagan por el servicio según las autoridades de la institución.