Londres, Inglaterra.- Andrew Mountbatten-Windsor, exduque de York y despojado de sus títulos reales el año pasado, abandonó Royal Lodge a principios de febrero de 2026 sin ocultar su resistencia.
Según fuentes citadas por The Sun on Sunday, el hijo de la reina Isabel II repitió ante quienes ejecutaban su desalojo: "Pero soy el segundo hijo de la reina, no pueden hacerme esto".
La mansión de treinta habitaciones en Windsor fue desocupada en el marco de las consecuencias derivadas de su vínculo con el financiero Jeffrey Epstein, fallecido en prisión en 2019.
"Se negó a marcharse o a asumir responsabilidad alguna", señaló la fuente, que añadió que resulta "extraordinario" que Andrew invocara la memoria de su madre como argumento de defensa.
"Nadie está seguro de si la realidad de su situación le ha golpeado todavía. "Semanas después de su traslado forzoso a la finca de Sandringham, Andrew fue detenido bajo sospecha de conducta indebida en el ejercicio de sus funciones como enviado comercial de la Corona.
Se le acusa de haber compartido documentos confidenciales de comercio exterior con Epstein. De ser condenado, podría enfrentarse a cadena perpetua. Su hermano, el rey Carlos III, expresó su "más profunda preocupación" ante las acusaciones y afirmó en un comunicado que "la ley debe seguir su curso", garantizando la cooperación plena con las autoridades. Andrew, de 66 años, fue visto visiblemente alterado al abandonar la comisaría de Aylsham el jueves por la noche.