Juan Diego Zelaya sobre puente: "Si fue un error de diseño, lo van a pagar ellos"

El alcalde capitalino descartó el uso de fondos públicos para subsanar los daños del puente Papa Francisco y dijo que busca prioriza la certeza técnica sobre la presión vial

  • Actualizado: 24 de julio de 2026 a las 00:00
Juan Diego Zelaya sobre puente: Si fue un error de diseño, lo van a pagar ellos

Tegucigalpa, Honduras.- ​​​​​​El alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, adoptó una postura inusualmente dura frente a los consorcios privados encargados del diseño, supervisión y construcción del puente Papa Francisco, desmarcando por completo los fondos públicos de cualquier responsabilidad financiera en la crisis.

Alcaldía de Aldana habilitó puente Papa Francisco pese a fisuras detectadas

“La alcaldía no va a erogar un centavo más”, afirmó en diálogo con EL HERALDO Plus Zelaya con frialdad, recostado en su despacho mientras sopesaba el costo político de una obra heredada que se desmorona a la vista de los ciudadanos. “Si fue un error de diseño o lo que sea, lo van a pagar (la constructora y supervisora) ellos y ellos ya aceptaron”.

El compromiso arrastrado por las empresas privadas —la constructora y la firma diseñadora— asciende a 10.8 millones de lempiras (unos 435,000 dólares), una cifra que, según el edil, será absorbida en su totalidad por el sector privado para costear los trabajos de mitigación.

La estructura fue iniciada por la corporación municipal del exedil, Jorge Aldana, y habilitada a toda prisa en noviembre del año pasado. Dos meses después, en enero, el escrutinio de las redes sociales y las denuncias en Metro, sección de EL HERALDO, expusieron severas fisuras en el concreto.

Ante el temor de un colapso y los reportes internos, las autoridades cerraron la obra de inmediato, dejando a miles de conductores atrapados en un laberinto de vías alternas y congestión en las horas pico.

Daños en puente Papa Francisco existían desde antes de su habilitación en 2025

Zelaya ordenó cuatro peritajes técnicos independientes para el puente, que incluyeron evaluaciones de la constructora, la supervisora, técnicos locales y un dictamen internacional elaborado por un especialista colombiano.

Los informes técnicos de la estructura coincidieron en que el puente requería urgentemente la instalación de vigas tensoras en su sección central para estabilizar la estructura.

Además, surgieron sospechas sobre el uso de bloques de poliestireno —conocidos localmente como durablock— en el interior de la obra. Zelaya, sin embargo, desestimó que este material fuera la causa del fallo.

“Surgió el tema del durablock; yo no soy ingeniero, pero sirve como para amortiguar”, explicó el alcalde. “Ese no es el problema de la estructura, el problema fue otro y por eso hay que meterle unas vigas tensoras en la viga central”.

Durapax no es el problema: cuestionan acabado del puente Papa Francisco

A pesar de que la municipalidad había anunciado hace meses el inicio inminente de las obras de reforzamiento, los trabajos físicos fueron congelados por orden directa del propio Zelaya, quien confesó no estar plenamente convencido de la precisión de los cuatro diagnósticos previos.

El alcalde reveló que nuevamente recurrió a un nuevo estudio sobre la factibilidad de ponen en marcha la operatividad del puente Papa Francisco.

“Pedimos otro estudio, casualmente un quinto”, admitió Zelaya, detallando que un nuevo equipo de expertos nacionales ya se encuentra en el país para reevaluar el viaducto.

“En la noche me reuní con los nuevos consultores para asegurarnos de que las obras complementarias que tienen que hacerse en el puente son las adecuadas", indicó el edil.

El alcalde se comprometió a entregar a este rotativo los nombres de las firmas consultoras involucradas y los detalles contractuales complementarios a medida que avance el quinto peritaje técnico.

Para Zelaya, el cálculo político de mantener una obra de alto perfil cerrada indefinidamente es un precio menor comparado con el riesgo de una tragedia.

“Yo entiendo porque la gente obviamente es un suplicio, pero la vida de las personas está por encima de cualquier cosa”, enfatizó el jefe de la comuna. “No podemos habilitar algo si no estamos 100 por ciento seguros de que lo que se haga ahí va a quedar bien”.

Si el quinto y último peritaje ofrece luz verde, la meta de la alcaldía es reabrir el paso a desnivel en noviembre, justo un año después de su fallida inauguración original.

Pero, incluso, en el mejor de los escenarios, el puente nacerá con limitaciones, ya que la estructura operará con una prohibición permanente para el transporte de carga, quedando restringida exclusivamente para vehículos livianos.

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