Análisis

Honduras: Cada 9 días desaparece o muere un migrante en ruta a EE UU

04.08.2022
Desde 2014 hasta mediados de 2022, la OIM reportó 359 compatriotas fallecidoso desaparecidos en la travesía hacia Estados Unidos. En promedio, cada año hay unos 41 casos

TEGUCIGALPA, HONDURAS.- Una fotografía tamaño carta es el recuerdo más tangible que Isaura Zepeda tiene de su hijo Óscar René Discua, a quien no ve desde hace 18 años.

Desapareció en 2004, al igual que otros 359 compatriotas de los que no se sabe nada o fueron hallados muertos entre 2014 y el 27 de julio de 2022, según registros del Proyecto Migrantes Desaparecidos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Isaura no tiene comunicación con él desde 2004, cuando la esperanza de un futuro mejor lo motivó a migrar desde su natal El Negrito, Yoro, hacia Estados Unidos. Emigró junto a sus hermanos, quienes después de recorrer parte de la peligrosa ruta decidieron regresar.

Óscar René no, le dijo a su progenitora que “iba a seguir”. Esa fue la última comunicación. No hubo más llamadas ni mensajes a través de terceros y mucho menos indicios del lugar donde se encontraba, la única pista eran los 1,964 millones de kilómetros cuadrados de extensión territorial de México.

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En ese peligroso trayecto, hasta pisar territorio estadounidense, han desaparecido o fallecido 3,646 personas de diferentes nacionalidades (desde 2014 hasta 2021). En los reportes de la OIM se incluyen los 359 casos de hondureños de los que no se sabe nada o sus cadáveres fueron hallados en países como Guatemala, México y Estados Unidos.

Si dividimos los 3,129 días que transcurrieron (desde enero de 2014 hasta el 27 de julio de 2022), podemos decir que cada nueve días un hondureño desaparece o fallece en la ruta hacia Estados Unidos.

Los reportes pueden ser superiores, ya que los registros de la organización internacional fueron tomados de monitoreos en medios de comunicación o instituciones gubernamentales.

Muchas muertes, según la OIM, ocurrieron en la frontera entre México y Estados Unidos, ya sea al intentar cruzar por el desierto de Sonora o por el caudaloso río Bravo.

También hay registros de personas desaparecidas, de quienes no se sabe nada hace más de una década -como el caso de Óscar René- pero sus familiares esperan hallarlos, “aunque sea vivo o muerto”.

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Esperanza

Doña Isaura tiene 18 años buscando a su hijo. Cada que lo recuerda piensa en aquella última llamada, cuando le dijo que estaba en una hacienda y continuaría el trayecto hacia Estados Unidos.

“Yo le digo a mi hijo que tengo tiempo de andarlo buscando... que lo sigo esperando, que sigo orando por él, que en cualquier rato me va a aparecer”, dijo con mucha fortaleza mientras dialogaba con el Comité de Familiares de Migrantes Desaparecidos de El Progreso, Yoro (Cofamipro).

Su voz parecía tranquila, sin embargo, las expresiones en sus ojos evidenciaban aquel dolor que escondía su pecho. “Con Dios es que sigo adelante”, comentó, mientras sostenía con mucha delicadeza la fotografía de su vástago.

Para los familiares de migrantes fallecidos o desaparecidos, las fotografías son el recuerdo más tangible de su pérdida, pero también el símbolo de la esperanza.

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Mirian Torres lo sabe mejor que nadie, pues la fotografía de su hijo Darguin Josué López circula por las redes sociales cada vez que su corazón le dice que debe publicarla.

Al igual que Óscar René, su hijo emigró desde Yoro, específicamente desde la ciudad de El Progreso. En 2012, su progenitora pudo hablar con él, incluso, la última llamada fue de parte de unos hombres cuando estaba en Baja California, un estado que limita al norte con Estados Unidos. Le llamaron para preguntarle por él y sin explicaciones colgaron la llamada. No ha vuelto a saber de su hijo.

“Si él viera este video, le pediría que por favor me llame y le digo a los amigos que lo conocen que lo estoy buscando”, pidió la hondureña con voz entrecortada.

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La misma solicitud realizó Suyapa Lemus, quien desde 2018 no sabe nada de su hermano Marcos Antonio Lemus Fuentes. El joven emigró con varios amigos y desde su salida perdió comunicación son su familia. “Yo siempre lo sigo esperando, sigo esperando tener una noticia de él... Aquí estamos esperándolo siempre en su casa”, dijo su hermana, forzando su voz para no llorar.

El promedio anual de muertes y desapariciones de hondureños en la ruta migratoria al país norteamericano es de 41 casos, sin embargo, la mayoría ocurre en la frontera entre México y Estados Unidos, de acuerdo con el Proyecto Migrantes Desaparecidos de la OIM.

Para la vicepresidenta de Cofamipro, Marcia Martínez, esos casos apenas muestran una parte de lo que realmente ocurre, pues desde esa organización contabilizan 650 migrantes hondureños desaparecidos desde el año 2000 hasta finales de julio de 2022. Además de 83 casos de fallecidos, pero “sabemos que desde la Cancillería hay miles de personas que han sido repatriadas sin vida a su país”, lamentó.

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Preocupación

Según las cifras de la OIM, en 2014 (año en que a través del Proyecto Migrantes Desaparecidos iniciaron el registro) solo hubo cuatro migrantes hondureños muertos o desaparecidos, pero en 2015 los casos fueron casi cinco veces más. Para 2016 los registros se dispararon, pues hubo 100 reportes de personas fallecidas o que no fueron localizadas por sus familiares.

Esta alza coincide con el aumento de casos de deportaciones y, por ende, la masiva salida irregular de compatriotas al país norteamericano.

En 2017 la incidencia cayó a la mitad, cifra que prácticamente se mantuvo hasta 2018. Un año después (2019) hubo otro aumento que, al igual que los casos de 2016, estuvo relacionado con la salida masiva de compatriotas.

Hasta el 27 de julio de 2022, la OIM contabilizaba 32 casos de compatriotas muertos o desaparecidos, una cifra superior a los reportes de 2020 y 2021, cuando el país todavía se adaptaba a vivir con la pandemia del covid-19.

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