Ramón Maradiaga supo un día tratar de vos a los mexicanos y el maleficio se acabó; con el Primitivo al mando, la H siempre jugaba en el Olímpico, pero en horas de la noche. El famoso entrenador no cree que el horario de las 3:00 de la tarde sea un motivo para pensar que la victoria esté asegurada.
El caso de Quito...
Hablando para radio América, el adiestrador de Honduras en la Copa América de 2001 dejó claro que “el clima no será un factor determinante”, a pesar de que se pronostica más de 30 grados en la tarde de San Pedro Sula.
“Por ejemplo, con la Selección un día fuimos a jugar a la altura de Quito y le ganamos a Ecuador 3-1. Si algo le puede afectar a México es el ambiente del estadio, esa presión nada más”.
Los puntales a cuidar
No perder la pelota en zonas de alto riesgo y aprovechar todas las asociaciones posibles: Emilio Izaguirre-Mario Martínez y Arnold Peralta-Boniek García, por ejemplo.
Si los mexicanos presionan en nuestro campo, será vital la presencia de Roger Espinoza, experto en caer a las espaldas de los contenciones y superar la presión del rival.
Saber marcar la zona de presión de los mexicanos. Que Gio no levante la vista para dar un pase de 40 metros, que Guardado no tenga metros para recorrer.
El Tri en la perspectiva
México se vendrá a resguardar, consciente que no puede perder. Así, dispondrá de entre 30 y 40 metros para contragolpear y ahí aparecerán Guardado, Bravo, Gio dos Santos.
El Tri jugará con un punta: el Chicharito Hernández, seguramente. Gerardo Torrado será el volante central, el hombre que marcará el ritmo del juego con su experiencia.
Eso sí, no creo que se repliega totalmente, ya que eso será muy peligroso para ellos. En la era del Chepo de la Torre no lo ha hecho.