Madrid, España.- El entrenador del Real Madrid, José Mourinho, ha confesado que se sintió víctima de la opinión pública y de "muchos oportunistas" a raíz del choque en el que el argentino del Benfica, Gianluca Prestianni, insultó al brasileño Vinicius Júnior.
"Fue difícil para nosotros porque al final Prestianni no ha sido descalificado por racismo. Yo fui masacrado por la opinión pública, principalmente de tantos oportunistas, en una situación absolutamente incontrolable", ha reconocido el portugués en una entrevista publicada este jueves por 'Il Corriere dello Sport'.
Mourinho aludía a lo sucedido el pasado febrero en el partido de dieciseisavos de final de Liga de Campeones entre su entonces equipo, el Benfica, y el Real Madrid, que dirige desde hace cuatro meses.
La disputa tuvo que detenerse diez minutos después de que Vinícius denunciara que el argentino le había proferido insultos racistas. El árbitro activó el protocolo contra el racismo y Prestianni acabaría sancionado por la UEFA por "conducta discriminatoria".
El técnico recordó lo confuso de aquella situación, en la que "un jugador decía que no eran verdad" las acusaciones en su contra y en la que "nadie tiene la prueba".
"Así tú no puedes tomar una posición", se defendió.
No obstante, Mourinho aseguró que algo que le gusta "mucho" del final de esta historia es que "allí había un chico fantástico y aquí hay otro de oro", dijo en relación a Prestianni y Vinicius Junior.
El entrenador se prepara ahora para regresar el 14 de octubre a la capital italiana, que siente "como casa", y competir con el Madrid en el Olímpico en la segunda jornada de la fase liga de la 'Champions'.
Sobre el caso Negreira también se atrevió a opinar: "Nadie lo sabía, pero lo sentimos y lo vivimos. Apenas me fui, todo el mundo lo supo".