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Motagua salió vivo y clasificado

Motagua goleó 4-1 a un luchador Atlético Calvario y está en octavos por el Torneo de Copa.

Motagua
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25.02.2015

LANGUE, Valle, Honduras

Los Azules golearon 4-1 al Atlético Calvario, clasificando a los octavos de la final de esta copa. Fue una tarde calurosa, pero inolvidable para los dos mil aficionados que llegaron al Estadio Jorge Arias a disfrutar de fútbol de gran nivel. El ambiente estuvo de primera. Los langueños llegaron tempranito a pesar del inclemente sol.

El local empezó a hacer su fútbol y los atacantes le dieron la bienvenida al Ciclón con dos zapatazos que controló Marlon Licona, el primer dardo fue de Erlin Flores y el segundo de Jayson Flores.

A los ocho minutos, el Azul se fue arriba tras un desborde de Israel Silva, quien le envió un pase a Júnior Padilla para que anotara de cabeza. El Mimado comenzó a respirar con calma. Sin embargo, para algunos jugadores del cuadro sureño, la presión era demasiada y el DT Alex Arias tuvo que verse obligado a hacer dos variantes tempraneras.

Con el ingreso de Elder Arias y Ricardo Guerra, el Calvario tiró luces de mejoría. Pasaba el minuto 30 y los de la capital comenzaron a nublarse, el calor era insoportable, eso era lo que estaba esperando el Calvario para comenzar a quitarles la pelota y comenzar a intimidarlos.

El entrenador Alex Arias le pidió a sus jugadores que se adelantaran y empezaran a triangular jugadas porque el Azul estaba empezando a ceder terreno.

Roruca no perdona

El ingreso de Rubilio Castillo le dio mayor fortaleza a Motagua en el ataque.

El delantero marcó el segundo de las águilas dando tranquilidad al equipo.

Al minuto 50, Kevin López se encontró con una pelota que rebotó en el arquero y empujó el esférico para establecer el 3-0 a favor de los capitalinos. Diego Vazquez empezó a mover sus piezas y le dio minutos a Henry Figueroa.

Ricardo Barrios recuperó un balón por el centro y aprovechó el descuido de la defensa para que Rubilio anotara el cuarto de la tarde. El Atlético Calvario estaba liquidado, pero moría con las botas puestas mientras su hinchada cantaba en el fondo.

Ulises Arias tuvo una ocasión de gol de esas que no se presentan dos veces, el volante remató de primera, pero Licona puñeteó y la gente se entusiasmaba.

Casi al final del juego, Abel Flores se convirtió en el héroe del equipo al anotar el gol de la honra para el Calvario. El cipote con la camisa 10 globeó al portero Cristian Hernández, quien debuto con el Mimado con un gol en contra, y la alegría en las gradas pues se le anotó al campeón nacional.

“Demostramos superioridad en el segundo tiempo. En la primera mitad nos costó adaptarnos a la cancha y la pelota, que es nueva. Hicimos los goles rápido y manejamos el partido.