Luego de que generara la polémica en el clásico moderno con su festejo frente a los suplentes aurinegros, el volante albo Romell Quioto hizo una pausa en su viaje a Nueva Orleans para confesar que la celebración fue por la calentura del juego.
“Este partido ante España significaba mucho, más que el invicto, los tres puntos eran más importantes para nosotros, ahora solo resta levantar cabeza y pensar en lo que viene”.
No supieron aprovechar
Al repasar la dolorosa derrota, el Romántico del Gol confiesa que “Real España fue contundente y por eso remontaron el marcador” y que ellos en el segundo tiempo no pudieron aprovechar el 1-0 y la ventaja de que la Máquina tenía un hombre menos tras la expulsión de Marlon Peña.
“Yo soy un jugador que no le gusta hablar de los árbitros. Independientemente de eso, tenemos que jugar contra todo y si al final el resultado se nos da, salir contentos y celebrar, pero ante España se perdió un partido y no un título”, dijo Quioto, quien fue amonestado cuando anotó el gol.
Acepta que se equivocó
Después de su tanto, el Merengue se ganó la amarilla por su festejo frente a la banca del Real España, pero el futbolista no se escondió y aceptó su error...
“La celebración fue porque me sentí molesto con la banca del España, que me estuvo diciendo de todo cuando yo llegaba por el banquillo y eso me molestó bastante. A veces por el juego que se pone caliente uno se deja llevar por las emociones; me puse enfrente de ellos y celebré así, me equivoqué, pero son cosas que pasan”.
El fogueo es especial
El jugador marcó su despedida por ser partícipe del juego en Nueva Orleans, en donde sostendrán un amistoso ante España para homenajear a Calos Pavón y a Dani Turcios.
“Debemos brindar un espectáculo y un buen juego para todos los aficionados. Para nosotros es algo muy bonito que no se vive todos los días”.