Nada en la vida es perfecto y en la historia de los Juegos Olímpicos también hay manchas que el tiempo descubrió.
Desde matanzas o tragedias en los días más convulsos del mundo y la política, hasta pequeños detalles que nos han pasmado de risa y otras que nos han ruborizado hasta no poderlo disimular.
A menos dos semanas del inicio de la XXX edición de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, en Zona te traemos un Jueves Olímpico (como es costumbre desde enero de este año) con los seis fraudes más mediáticos de la historia del olimpismo.
Salió varón
En Berlín 1936 Dora Ratjen compitió para Alemania en salto en alto y ganó medalla de bronce. Años después, Ratjen admitió que era hombre y que el régimen nazi lo había obligado a competir como mujer. Su nombre: Heinrich Ratjen.
La tortuga y la liebre
Los juegos de Múnich 1972 vieron la victoria triunfal del alemán Norbert Sadhaus en la maratón. Pero tiempo después se descubrió que Norbert se unió a la carrera a un kilómetro para el final. Si coincide con cuentos infantiles...
Un solo golpe en Seúl
El boxeador estadounidense Roy Jones Jr. venció claramente al coreano Park Si-Hun en los Juegos de Seúl. Sin embargo, en un fallo escandaloso, los jueces dieron victoria al local.
Barcelona 1992
El encendido del fuego más espectacular de la historia está en duda. Antonio Rebollo, un arquero, lanzó una flecha ardiendo al pebetero del estadio Montjuic. Según muchos, la fecha nunca cayó en el pebetero.
Corrió más la verdad
En Sydney 2000, la atleta estadounidense Marion Jones ganó cinco medallas y fue declarada la estrella de los juegos. Pero años después admitió haberse dopado, lo que le costó las medallas e ir a la cárcel.
Nos engañó un ángel
En Beijing 2008, la niña Lin Miaoke cautivó por su belleza y su voz, sin embargo, luego se descubrió que no era ella quién cantaba, sino Yang Peiyi, otra niña que no fue aceptada por no ser “bonita”.