Cuando Danilo Tosello parece que se deja vencer por el llanto, sus ojos rojos contienen el último esfuerzo y le ganan a la nostalgia. El entrenador del Albo está en el set del programa Frente a Frente de Televicentro y, al otro lado del hilo telefónico, aparecen las voces de don Roberto y doña Esther, los progenitores del Viejo, que desde Sunchales saludan, por primera vez en público, a su hijo campeón.
Es uno de los momentos más conmovedores en la era del post campeonato, sobre todo porque al uraño ídolo del Rey de Copas a punto estuvo de caérsele una lágrima en vivo y a todo color.
Y don Roberto, quien ha venido un par de veces al país, primero a ver jugar a su hijo y luego a verlo entrenar, ha tenido las primeras palabras para el hijo predilecto de Sunchales.
- ¿Cómo te va, Danilo, pudiste descansar al fin?
- Sí. Muy bien. Todo bien, gracias a Dios todo terminó muy bien, Roberto.
- Bueno, acá te esperamos.
- Sí. Está bien. Si Dios quiere pronto nos veremos allá. Un fuerte abrazo.
Mamá hay una sola...
Tras aclarar que su natural 'enemistad' con los micrófonos se la heredó a su padre, Danilo Tosello presenta a su madre como 'la que más habla en la familia, así es ella'.
Y doña Esther, entonces, no dejó de hablar: '¿Cómo estás, Danilo? ¿Estás contento? Nosotros acá nos encontramos todos bien, felices, te cuento que hemos recibido llamados de todos tus tíos. Sabemos que vos estás solo allá, pero que estás acompañado de toda esa gente del Olimpia que te apoya, así que por eso estamos muy contentos. Te esperamos muy pronto'.
A doña Esther, que hace 42 años trajo al mundo a un bebé blanco y juguetón, sin saber que se convertiría en uno de los jugadores más importantes de la historia del Olimpia, había que aprovecharla hasta el último segundo, por eso Renato Álvarez, el conductor de Frente a Frente, le preguntó enseguida qué le tendría preparado la familia al ver la entrada triunfal del orgullo sunchalense.
- Para la cena navideña a Danilo le vamos a tener lo que más le gusta, el asado, la comida que piden él y su hija.
- Ya saben que tienen que comprar mucha carne para estos 12 días... ¡je, je, je! -se mete a la plática el Francotirador-.
- Mucho asado, sí, mucho asado. Nuestra familia no es muy numerosa, pero son muchos los que quieren venir a compartir con Danilo, así que tenemos que hacer mucha comida.
- ¿Y qué vino es el que toma Danilo cuando está por allá, doña Esther?
- Vino tinto, pero no es de tomar mucho, salvo un poquito el fin de semana, de ahí no toma nada.
Un crack muy humilde...
Una vez finalizada la participación con los padres del Viejo, a Danilo -a quien siempre se le vio muy tranquilo- le preguntaron por su relación familiar y no dudó en recordar su época de jugador, cuando pasaba de concentración en concentración, lejos de casa. 'Mi madre ha sufrido mucho, porque he pasado casi 11 años fuera de la casa, lejos de mis seres queridos.
Las vacaciones siempre eran muy cortas y en época de fiesta, que es cuando la familia más se une, yo llegaba después del 20 de diciembre y ya los primeros días de enero me volvía, así que han sufrido mucho; pero, por otro lado, satisfecho porque saben que estoy haciendo lo que me gusta, ellos saben que yo siempre deseé jugar al fútbol'.
Antes de continuar con una apretada agenda diaria, y terminar de arreglar la maleta que se lleva con olor a campeón, Danilo resumió el título diciendo que 'en base a una sólida parte defensiva, que iniciaba con la seguridad que nos daban Noel o Donis, pasando por una línea de cuatro muy compacta y una zona de volantes muy estricta en la marca, el equipo logró anotar los goles necesarios en la recta final. Nosotros sabíamos que anotando un gol era difícil que nos empataran'.
Con la copa 24 adornando el set, Danilo se retiró con tremenda sonrisa y deseando una feliz Navidad a los olimpistas.