En medio de la incertidumbre que genera la impredecible ruta que puede tomar la redonda en el rectángulo de las emociones, la repesca del Clausura presenta dos apasionantes llaves que parten distanciadas por la asimetría que se expone entre el favoritismo de una y el suspenso de la otra...
Surgido de los argumentos futbolísticos, de los antecedentes y del clamor popular de los expertos en esta materia, Real España parece sacarle una cabeza en la apuestas a un sigiloso Victoria, mientras que Motagua y Marathón llegan tan parejos que muy pocos se atreven a ponerle la ficha de semifinalista a uno.
La Máquina es favorita
“A Real España lo miro bastante superior y favorito, pero en el otro cruce no sabría decirle cuál va a pasar, porque hay igualdad de condiciones, entonces le aseguro que va a estar muy apretado”, apunta, fundamentado en su sapiencia, el experimentado DT José de la Paz de Herrera.
Claro, los hechos de que el Búho sea el actual campeón, conserve la misma plantilla del torneo pasado y le haya sacado siete puntos de diferencia a su rival de turno, hacen que la Máquina llegue a este repechaje con el estandarte de favorito y que los Jaibos arriben en evidente plan de víctimas.
“Los rendimientos de uno y otro están definiendo el favoritismo pero, a veces, eso no significa certeza de resultados”, explica el director de deportes de la radioemisora HRN, Julio César Núñez.
Es más, curtido de fútbol, tiene la propiedad para aseverar que “un gran resultado este miércoles ya podría ungirlo como un gran candidato al España, porque el cierre en San Pedro Sula puede representar ciertas ventajas”.
La otra llave, en el aire...
En cambio, la paridad entre Azules y Verdes se ve sintetizada con un “mamita mía” del exfutbolista Eduardo Bennett, quien argumenta que “acá va a ser un cruce muy bravo”...
“Adjudico un enorme equilibrio a la llave entre Marathón y Motagua”, expone don Julio, quien recibe el reforzamiento de Chelato: “Son conjuntos casi con las mismas características. Será muy apretado”.
Ese sentimiento es unánime, aunque varios consideran que el Monstruo llega con “nada que perder y mucho que ganar”. Los pronósticos están sobre la mesa y don Julio se encarga de cerrarlo con broche dorado: “Me la juego por España y puntos suspensivos”.