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'El fútbol de Honduras es muy emocional”

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plática con el argentino que llegó hace 13 años al país.

10.11.2013

Hace 13 años que Patricio Negreira vino al país como lo han hecho muchos futbolistas extranjeros.

El deseo del Pato era ganarse un salario dignamente jugando al fútbol como defensa central. Negreira nunca pensó que en Honduras encontraría el amor, un buen trabajo y grandes amigos.

El tiempo se llevó su melena dorada al igual que su acento argentino.

Ahora solo queda un tipo enorme de ojos azules que suena como cualquier hondureño. Tuvimos la oportunidad de hablar con Patricio de su carrera como exfutbolista del Vida, UNAH, Broncos y Savio.

También de su nueva etapa como preparador físico, pero se involucraron otros temas como la Selección, la crisis del país, el Demonio Bennett, el mundial y hasta Maradona.

¿Cómo ha sido tu vida luego del retiro? Ha sido bonito estar vinculado del fútbol ya una vez que uno se retira, porque el fútbol es a lo que uno se dedica. Con Marathón los resultados no han sido buenos, pero estamos trabajando lo mejor posible en lo que queda del campeonato.

¿Cómo llegaste a ser preparador físico? Antes de venir a Honduras ya tenía mi título, me había preparado en la preparación física, pero nunca había incursionado. Había trabajado en ligas menores en Argentina, pero en 2008 se me dio la oportunidad de trabajar con Carlos Martínez en Deportes Savio.
¿Qué tal la experiencia? El primer torneo que trabajé como preparador físico fue espectacular y casi nos metemos a la liguilla. En el Vida tuvimos buen suceso y le cambiamos la cara al equipo, clasificamos a cinco liguillas. Lo más épico que logramos fue que Luis Suárez nos convocara ocho futbolistas a la selección mayor. En Marathón hemos hecho buenas cosas pese a que Carlos Martínez tuvo que irse.

¿Sería más cómodo trabajar en un club solvente? Ese ha sido uno de los mayores obstáculos. Cuando nos vinimos del Vida fue porque estábamos empezando un torneo nuevo sin haber recibido la plata del torneo pasado. Los jugadores cobraron un mes y el cuerpo técnico no cobró ni la pretemporada. Cuando llegamos al Monstruo nos dimos cuenta que la cosa estaba igual.

¿Cómo haces con tu familia cuando tienes que llevar dinero a la casa? Es difícil, el sustento nuestro es esto, pero tratamos de buscar salidas, de ver lo positivo y de hacer la fuerza por seguir. Lo único que nos queda es luchar y pensar que todo va a mejorar.

¿Cómo motivan al Marathón en este tiempo de vacas flacas? Siempre hablamos con los futbolistas, nosotros hacemos charlas motivacionales, vemos videos de superación personal, pero ¿a mí quién me motiva? Es complicado, pero pensamos que el fútbol hondureño puede florecer. Si hay materia humana y deportiva pueden cambiar los resultados.

Pero el futbolista se cansa de las charlas y no recibir plata, ¿cierto? Hay que buscar un equilibrio. Yo siempre digo que el futbolista es un bicho raro que hay que saberlo entender. Hay que pensar que el jugador es un ser humano con problemas y altibajos y que el fútbol depende de muchos factores, no solamente lo deportivo, para ser exitoso.

¿Y qué pasa cuando el equipo que no recibe su salario pierde los partidos? ¡Uyyy! No digamos, porque los resultados son los que mandan y determinan el rumbo de las cosas. El fútbol de Honduras es muy emocional y exitista. El que anota el gol o gana el partido es el fuerte y el que tiene la razón, pero no es así y hay que trabajar en ese sentido.

¿Cómo motivaron al Vida de Carlón que no cobraba, pero peleaba semifinales? Es muy diferente la motivación en un equipo pequeño con un club grande. La idea que tiene el futbolista del equipo chico es que para ganar dinero tienes que estar en la Selección o en uno de los cuatro grandes. En las ciudades chicas el directivo está más cerca, hay más apoyo de la gente. Nosotros le decíamos al futbolista que sobre lo económico estaba lo deportivo.

¿Te preocupa caer en el desempleo? No me preocupa tanto el desempleo sino la situación del país. Honduras es tan rico humana y deportivamente, pero está sumido en una crisis tan grande y me da pesar. Espero que en unos cinco o diez años la nación se levante y se combatan los principales problemas que hay.

Patricio, ya no se te escucha tu acento argentino... Sí, ya son varios años en este país. De Argentina solo quedan los recuerdos, la nostalgia, pero siempre que puedo viajo. En mayo trataré de viajar para tomar algún curso, comunicarme con mi gente. No es fácil estar lejos, pero una gran motivación que tengo es mi familia.

¿Se te han pegado algunos hondureñismos? Sí ja, ja, ja... el pocho ahora es pollo. Recuerdo que cuando Eduardo Bennett volvió de Argentina todos se reían de él por cómo hablaba, pero yo lo entendía muy bien. Creo que después de 10 años de estar en un país cambias tu manera de hablar. La última vez que fui a Argentina todos se reían de mí por cómo hablaba, pero yo creo que lo bueno siempre se pega.

¿Tus costumbres sudamericanas siguen igual? Bueno, el argentino no es tan apegado al mate como el uruguayo. Yo tomo mate en mi casa, hago carne asada, comparto con amigos.

¿Vos conociste a Eduardo Bennett en Argentina? Yo jugué en contra de él a los 18 años. Eduardo estaba en Argentinos Júniors y yo en Ferrocarril Oeste. Tuvimos la oportunidad de enfrentarnos en un partido, pero no hicimos amistad. Cuando Bennett llegó al Vida hicimos una bonita amistad.

¿Cómo era el Negro en esos años? Lo tildaban como un mala leche. El jugador hondureño por naturaleza es fuerte, se barre y mete la pierna con todo. Eduardo en dos barridas fracturó a dos futbolistas, uno era de Vélez. No lo hizo por maldad sino por su estilo. Era un goleador, tenía mucha malicia y es muy respetado en Argentina por lo que hizo en San Lorenzo y Argentinos.

¿Crees que los argentinos recuerden al Demonio? Claro que sí. En Buenos Aires es un personaje público muy conocido. A parte de que encontrar un negro en Buenos Aires no es muy común ja, ja, ja. Amigos míos, se han quedado sorprendido cuando les muestro fotos mías con Eduardo.

¿Recordás el suceso entre Bennett y Maradona? Él estaba en Argentinos y jugaban contra Boca. Eduardo ya estaba tildado de jugador malo y creo que fueron a trabar una pelota y Maradona se le para y dice frente a las cámaras: “sos un negro de m...”. Seguro que casi se lo echa.
¿Como hincha lo viste jugar? Lo miré debutar cuando yo tenía 14 años de edad. Fui a verlo en un partido de la Conmebol, mi papá me llevó al estadio y ese día debutó el negro Bennett y un amigo mío que también estaba en San Lorenzo de Almagro. Recuerdo que le cantaron “Y ya lo ve...y ya lo ve... Es el hermano de Pelé”.