Tegucigalpa, Honduras.- La vida y sus caprichos, la pelota y sus vueltas. Pensar que en aquel 2007 el prodigio ya convertido en una realidad mundial aparecía en esa histórica foto en la que se le veía bañando a un pequeño niño de menos de un año de vida.
¿Quién iba a pensar que casi dos décadas después se iban a enfrentar por el título de una Copa del Mundo? Inimaginable.
Nadie podía presupuestar que aquel bebé se convertiría en uno de las mejores joyas del mundo y tampoco nadie podía asegurar que Messi estaría volando y situado en una final del Mundial con 39 años. Sí, frente a frente está la leyenda Messi y la joya Lamine Yamal.
Los separan 20 años y dos banderas, pero los une un mismo deseo: ganar el Mundial United 2026.
La Argentina de Leo y la España de Lamine chocan este domingo (1:00 PM) en el MetLife Stadium de Nueva York para definir al rey del fútbol mundial.
Goleador y regateador
En su sexta justa, la Pulga afronta su tercera final y llega como vigente monarca en busca del bicampeonato y la cuarta estrella para Argentina.
Del otro lado, el extremo de 19 años quiere en su primera aparición mundialista darle la segunda estrella a España.
“Es increíble todo lo que viene haciendo este grupo”, apuntó el astro argentino, dueño del récord de ocho Balones de Oro.
Llegará a la gran cita compartiendo el liderato de goleo del Mundial y tendrá que desafiar a esa Furia Roja en donde Lamine es la gran figura entre un equipo que se sustenta en lo colectivo.
En el cara a cara la experiencia derriba a la juventud en materia de goles (8 a 1), pero el joven manda en regates completados (30-22).
“Somos los campeones de Europa y no nos da miedo ningún partido”, desafío Yamal con mucha confianza. Los dos fueron criados en La Masía y ambos fueron hechos en Barcelona. Solo uno estará feliz este domingo 19.