Siendo alguien de la casa, que lleva impregnado el color blanco en su ADN, es inevitable que no sienta nada en el cuerpo al escuchar la vociferación de “¡vendidos!” que bajaba desde su propia grada blanca y que ponía en duda su honorabilidad como futbolista...
Donis Escober, el meta albo, es uno de aquellos que siente la camisa merengue y no esconde que “duele mucho que se diga que el equipo se vendió frente a Marathón”; pero ahora, asegura, solo queda sacar fortaleza de esta tempestad para reenderezar el proyecto de Héctor Vargas.
“Los aficionados pagan por venir a ver buenos espectáculos, por venir a ver ganar a su equipo, no se dio y ellos, sea justo o no, dicen lo que piensan y lo que sienten y es normal; pero espero que eso no nos haga caer, debemos levantar cabeza, trabajar fuerte y seguir aprovechando ese punto que tenemos de ventaja”, dijo el meta, que enseguida acepta un pregunta-respuesta...
¿Qué les hace sentir que pongan en duda la honorabilidad de ustedes? Duele que digan eso. Quiere decir que estamos solos en esto, entonces simplemente tenemos que unirnos como equipo. En nuestra conciencia está y somos conocedores de que no pasó eso, pero cada quien es libre de pensar y decir lo que quiera, simplemente hay un Dios que es sabedor de todo.
¿Te habían gritado alguna vez así? La verdad que nunca me habían gritado “vendido”, porque este equipo siempre ha estado en lo más grande, entonces aquí es que uno se da cuenta quiénes en realidad están contigo en las buenas y en las malas, pero esto debe hacernos más fuertes para sacar lo positivo y pensar en el siguiente partido.
¿Reconocés que fue uno de los peores partidos en años? Sí, es complicado, pero no solo hay que ver lo que dejamos de hacer, sino hay que mirar lo que hizo Marathón. Ellos fueron muy inteligentes, jugaron al error de nosotros y también aprovecharon las jugadas que tuvieron y nosotros no. Adelante tuvimos ocasiones, pero si no metemos la pelota es muy difícil ganar un juego.
¿Habías perdido con tanta diferencia en el Nacional? No. Y pudo haber sido más de tres, pero nunca despertamos, nunca nos dimos cuenta de lo que nos estábamos jugando. La verdad que estamos muy golpeados, no nos esperábamos esto, pero dicen que ‘de las caídas se aprenden, hombre es el que se levanta de este tipo de situaciones’ y sé que el equipo, por la grandeza que tiene, va a salir adelante.
El 0-3 en casa, el haber sumado cuatro puntos en las últimas cinco fechas y el perder aquel fútbol alegre de las primeras 11 jornadas parecería indicar que este barco podría estar condenado al naufragio, pero Donis aclara esa interrogante: ¿Se está viniendo abajo este proyecto que tan bien pintaba?
Una pausa acompaña su respuesta y luego suelta: “No, no creo, aún somos primeros, hay muchas posibilidades y si bien estamos en un altibajo, el equipo está todavía con muchas opciones de lograr el objetivo, la meta está allí todavía porque estamos de líderes”.
¿Tanto así golpeó la pérdida del invicto? Sí, desgraciadamente el equipo no ha agarrado otra vez ese camino por el que veníamos, todavía no sé qué nos pasa, no hemos levantado cabeza y nos golpeó fuerte esa derrota contra España, pero lo bueno es que está pasando ahorita y esperamos que en los partidos fundamentales podamos sacar esa casta de equipo grande.
¿Internamente qué ha pasado, se perdió la confianza? Creo que sí, porque no te salen las cosas bien. Son de esos altibajos que se dan en la vida y en el fútbol, pero hay que levantar la cabeza.