JUSTIFICAR. No, hombre, por más que algunos la quieran justificar, una docente no le puede dar de cachetadas a una alumna y de pechadas a otra. Una cosa es una cosa y otra es otra cosa.
MAÍZ. Antes, es muy cierto, los maestros macaneaban a los cipotes, pero a reglazos, fajazos o los hincaban en maíz -cuando se portaban mal o no estudiaban-, pero nunca darles de cachetadas o pechadas, o insultarlos diciéndoles “jetones” o hijos de tantas.
WIFE. Será cierto que en el PN algunos andan con corré que te alcanzo ante el regreso de JOH, porque no le trataron bien a su wife durante su ausencia. La bulla es que en la convención no la quisieron ni dejar subir al estrado, “pior” darle la palabra, y tuvo que subir Juan Diego a presentarla.
AIR. Pues, hombre, Hilario, saludes les dejó el “air force one” catracho y hasta la vista, baby. Costó 14.8 millones de verdecitos y una empresa mexicana se quedó con él por 5.1 millones, es decir, más de nueve millones menos.
GASTARON. Por lo menos ya se deshicieron de él, no como Libre, que prometió venderlo y, lejos de eso, gastaron una millonada en reacondicionarlo y pintarlo.
USABAN. La bulla es que Libre siguió usando el avión presidencial y, cuando no lo hacía, Xiomara viajaba en jet mexicanos alquilados. O sea que la medicina salía “pior” que la enfermedad.
WEST. Algunos creen que un país, por pobre que sea, debería tener su avioncito presidencial, aunque sea como el “West Wind” de antes.
TAIWÁN. Ricardo Maduro vendió un helicóptero full mikis que había donado Taiwán para uso presidencial, ahora venden este jet y, no por eso, dicen, Honduras será más rica o dejará de ser pobre.
DEA. Intensa actividad de Pablo Emilio en la capital federal, donde ayer tuvo misa con la mera-mera de la DEA y ya antes lo había hecho con funcionarios del FBI, entre otros encuentros cercanos del tercer tipo. Habrán hablado del narcovídeo aquel. Ummmm...
PANTANO. Los orates de Libre tienen el valor de hablar de “hospitales” y solo dejaron tres cascarones y, el de Santa Bárbara, levantado casi en un pantano. Segurito más de algún lana lo compró a precio de gallo muerto y se lo metió a precio de diamante al Estado.
5,600. “Lo que vamos a tener es un hospital inundado”, dice Anibal, el ministro de la SIT. Encima, la red eléctrica regional es obsoleta. En resumen, pisto botado. Se necesitan 5,600 millones para terminar los cascarones que dejó Octavio.