Antes de morir, Sheila Marsh, una jubilada británica pidió un último deseo: despedirse de su caballo Bronwen.
El conmovedor adiós se produjo en el hospital Royal Wigan Infirmary, en medio de las lágrimas de médicos y enfermeras.
'Fue un momento muy emotivo. Estaba llorando mucho y las enfermeras también. Ella amaba a sus caballos y adoraba a todos los animales. Tenía caballos, perros, gatos y animales', según publica The Mirror.
A pesar de lo inusual de la situación, los médicos no pudieron negarse a la última petición de Marsh.
“Era cuestión de horas que nos dejara (...) No podíamos hacer nada', dijo el director del hospital Andrew Foster.
Las imágenes que han trascendido muestran al caballo cerca del rostro de la jubilada, que parece sonreír llena de paz.
08.11.2014
Reino Unido
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