Los codazos, las palabras groseras, los empujones o las malas miradas ya no son la forma de dirimir una mala pasada en la cancha de fútbol.
Ahora, en vez de recurrir a esas salvajadas, los jugadores se dan besos en la boca...
Al menos eso es lo que hizo el futbolista Junior Cesar, del Botafoto.
Resulta que en el partido ante el Fluminense, en el Torneo Carioca de Brasil, el árbitro amonestó a Junior Cesar por una falta que le habría hecho a su contrincante Diguinho.
Molesto, el jugador del Fluminense no quedó tranquilo con la tarjeta amarilla que recibió su rival, hasta que éste le plantó un beso en plena boca, digno de una escena de Chica da Silva.
El encontronazo entre lo dos jugadores, el beso y el partido terminó con un 3-0 a favor del Botafogo.
Cabe decir que la noticia fue una perla para la prensa brasileña, que hasta musicalizó el video del beso con la melodía
To much heaven, de los Bee Gees.