Tegucigalpa, Honduras.- Después de realizar varios intentos en la morgue del Ministerio Público (MP), con el objetivo de averiguar sobre el paradero de su pariente -desaparecido desde hace varios días-; finalmente tuvieron una respuesta, y no fue la más halagadora.
Ocurrió con una humilde familia, originaria del municipio de Reitoca, al sur de Francisco Morazán. Eslin Ostilio Alonzo Gonzales, desapareció desde la tarde del pasado viernes, 9 de octubre, cuando pretendía viajar hacia su lugar de origen, la aldea San Carlos, en Reitoca, colindante con el territorio del vecino pueblo de Ojojona.
El joven de 26 años de edad, laboraba como guardia para una empresa de seguridad, en la capital. Ese viernes, en horas de la mañana, él salió de su turno de vigilancia en el sitio dónde estaba asignado, y planeó ir a visitar a sus padres a San Carlos.
Así fue. En horas de la tarde del viernes, Eslin Ostilio salió de la zona de Suyapa, cercano a la Basílica Menor de Suyapa, dónde vivía en un cuarto de alquiler, con dirección a la séptima avenida de Comayagüela, para tomar un bus de Ojojona que lo llevaría hasta un lugar cercano a la comunidad de San Carlos.
Último contacto
José Alonzo, hermano mayor de Eslin, contó a EL HERALDO que alrededor de las 3:30 de la tarde del viernes, Eslin se comunicó con sus familiares, manifestándoles que ya no lo fueran a traer al lugar acostumbrado, por que llegó al mercado (en Comayagüela), y que ya no había encontrado bus para Ojojona.
En la misma comunicación les compartió que se iría a descansar de nuevo para su cuarto, en Suyapa. Fue la última vez que supieron de él, y la última hora en la que estuvo en línea en su cuenta de WhatsApp; de ahí no volvieron a saber nada sobre él.
Sus parientes, naturalmente, se preocuparon por el extraño desaparecimiento de Eslin, sin que éste les haya expresado que se iría para un lado distinto sin avisarles.
Los días pasaron, y la familia intentó comunicarse de nuevo con él, llamándole al número de teléfono, pero fue infructuoso. El teléfono aparecía desconectado de forma permanente.
Hallazgo de un cuerpo
La mañana del día siguiente, o sea, el sábado. 10 de octubre, la Policía Nacional (PN) fue informada sobre el hallazgo del cadáver de un hombre, en la colonia Altos de Miramontes, cerca de un reconocido centro comercial de la ciudad.
El cuerpo sin vida estaba dentro de bolsas plásticas, ensangrentadas. Al llegar a la escena, elementos de Inspecciones Oculares de la Dirección Policial de investigaciones (DPI) y personal de Medicina Forense constataron de que se trataba del cuerpo de un hombre de apariencia juvenil.
El cadáver fue llevado a la morgue del Ministerio Público (MP), y fue hasta este miércoles, cuando su familia se acercó una vez más a esa oficina médico legal, que pudieron comprobar que se trataba de Eslin Ostilio Alonzo Gonzales, para desdicha de sus deudos.
Sus familiares lamentaron lo sucedido, y aseguraron que él era una persona sana, sin vicios, que desconocen de dónde o quiénes ocasionaron su muerte de manera tan violenta.
Sus restos mortales fueron retirados la tarde de este miércoles, por sus hermanos y compañeros de la empresa de seguridad en la que laboró por espacio de tres años.