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¡Rompa con la posposición!

¿Qué es ser competente? Es producir resultados eficaces… por contraposición, ¿qué es ser incompetente? Es producir resultados mediocres o nulos. La postergación es una mala costumbre.

14.04.2013

Estas son palabras duras para iniciar un artículo para revisar el tema con usted, amigo lector, iremos al grano con el único propósito de motivarle a continuar con su plan de excelencia y a cumplir con sus metas de vida.

Lo primero que vamos a definir es el concepto de “Posposición”, le llamamos así al mal hábito de dejar para mañana lo que podemos hacer hoy… es el hábito de procrastinar, es decir, la acción de postergar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes y “agradables”.

La procrastinación o postergación, es una mala costumbre que vamos adoptando conforme avanzamos por la vida y se va enraizando en nuestro mundo consciente, pero sobre todo en nuestro subconsciente… el mal hábito penetra en nuestra mente y en nuestras emociones y nos volvemos en alguna medida, personas que “retuercen” el tiempo y eluden una parte de sus deberes.

La procrastinación puede ser tan constante, que solemos iniciar muchos días, por ejemplo, postergando el momento de levantarnos…una voz desde el fondo del subconsciente pareciera decirnos: - “Tú NO necesitas darlo todo, ¿para qué levantarte temprano? ¡Quédate 10 minutos más en la cama…o 20, qué más da!... ¿Ejercicio?… ¿Para qué?, no hagas, todavía luces bien; llegar temprano… no importa… si de cualquier manera, no se aprecia tu trabajo lo suficiente…” -y así seguimos dejando las cosas para después…- “más tarde haré esa llamada importante, otro día dedicaré tiempo para leer, luego hablaré con las personas que aprecio, mañana mejor, ya que para hoy tengo muchas cosas urgentes”. En el lenguaje de Stephen Covey, dejamos muchas cosas importantes a merced de las cosas urgentes y quedamos vinculados con el territorio de la ineficacia.

Lo grave de esta costumbre de dejar cosas importantes para después, es que cuando revisamos nuestros resultados, muchas metas se quedan a medio cumplir. La postergación nos provoca, además, altos niveles de estrés, porque sabemos que tenemos muchos pendientes por hacer y eso nos saca de nuestro centro y nos aleja de la armonía.

Hay personas que optan por vivir angustiadas, otras apagadas, otras evaden la realidad, dispersas en lo que atraiga momentáneamente su atención… la postergación entonces, les provoca cargas emocionales que tienen el objetivo de compensar la contradicción que existe, entre lo que deberían hacer y lo que consideran estar haciendo. Dicho en lenguaje más simple, lo que hacen no coincide con lo que deberían hacer… y entonces sufren, agreden, evaden… en lugar de provocar un cambio de conducta y de valores.

¡Amigo lector, se da cuenta de la importancia que tiene el romper con la morosidad, con la “excusitis aguda”, es decir, con la procrastinación! Por esta razón le muestro a continuación, una paráfrasis de los cinco consejos de Robin Sharma, autor del best seller “El monje que vendió su Ferrari”, para romper con la orocrastinación:

1. Construya un collage con imágenes que representen los sueños y planes esenciales de su vida: tómese, una tarde, por ejemplo, para definir lo que quiere ver realizado en su vida, y póngalo en un mural en forma de imágenes. Deben ser cosas realistas, éticas, alentadoras, que le motiven a ser mejor. Coloque el mural junto a su cabecera o en la puerta de su baño, o en un lugar especial de su oficina.

Esto sirve para que usted reprograme su subconsciente, que trabaja principalmente con imágenes. Cuando usted vea estos escenarios ideales en su mural, todas las mañanas y todas las noches, se estará programando de nuevo… se dará este mensaje poderoso: ¡Yo puedo, voy a lograr estos propósitos que vale la pena conquistar, es importante hacerlo ahora mismo y dejar de procrastinar!

2. Siga la dieta de los 30 días sin procrastinar: imprima una hoja con un calendario de 30 días y póngase la meta de cumplir cada día con una tarea que usted ha venido posponiendo desde hace algún tiempo. Propóngase no irse a dormir ese día si no la cumple. No es necesario que sea una tarea muy difícil o costosa. Pueden ser tareas de media hora como arreglar su clóset, la gaveta de su escritorio, hacer un informe, etc. Pero dese el gusto de hacerla, ya que de esa manera usted recupera una fuerza de voluntad que tenía estancada.

3. Ejercítese dos veces diarias por 30 minutos: cuando usted hace ejercicio una hora diaria, dividida en dos fragmentos de media hora, digamos, temprano en la mañana y al final de la tarde, potencia su salud y energía. De allí sacará el combustible energético para impulsar esta renovada forma de vida, comprometida al máximo con la excelencia.

4. Logre espacios libres de distracciones: guarde lo que no tenga en uso, regule su tiempo y logre períodos de 90 minutos sin distracción y con alta concentración. No chatee, converse ni navegue por Internet de forma desordenada. Por 90 minutos enfóquese en algo y cierre ciclos.

5. Resuelva sus conflictos: recuerde que cuando usted resuelve sus conflictos se está dando a sí mismo mensajes positivos; pero si usted se permite crisis emocionales con mucha frecuencia, vive angustias con relaciones conflictivas y no logra establecer un camino de paz… esto le boicotea de manera subconsciente. Busque serenidad mental y emocional, y si es necesario, asesórese con personas especialistas.