¿Demasiada tensión?, ¿muchos pendientes laborales?, ¿un evento importante se acerca?... Perfecto! Con un poco de suerte estarás estresada.
Contrario a la idea de que el estrés es uno de los principales enemigos de la salud, investigadores han encontrado que, con el enfoque adecuado, puede ser una herramienta útil para mantener la juventud, compartir más, trabajar mejor y tener mejores hábitos.
MOTORES
¿Qué pasaría si lo que se suele interpretar como señales de ansiedad -corazón acelerado, manos sudorosas, respiración agitada- se entendiera como las señales del cuerpo listo para enfrentar un desafío?
La psicóloga Kelly McGonigal
señaló que en una típica respuesta al estrés, el ritmo cardiaco se acelera y los vasos sanguíneos se contraen, razón por la cual el estrés crónico suele ser asociado con enfermedades del corazón.
“Pero en un estudio en el que los participantes vieron el estrés como algo positivo, sus vasos sanguíneos se mantuvieron relajados, su corazón aún latía con fuerza, pero con un cuadro más saludable, parecido a un estado de alegría y valor”, comenta.
“La próxima vez que su corazón esté acelerado, recuerden esto y díganse a sí mismos: éste es mi cuerpo ayudándome a enfrentar este reto. Y al ver el estrés de esta forma, tu cuerpo te cree y su respuesta al estrés será más saludable”.
El estrés libera la “molécula del amor”, oxitocina, que afina los instintos sociales y prepara para fortalecer los lazos con otras personas.
“Es una hormona del estrés. Ayuda a las células cardiacas a regenerarse y recuperarse de cualquier daño causado por el estrés”, expresa.
También, desde el punto de vista productivo, David Rico, doctor en psicología evolutiva y de la educación, señala que ayuda a no perder de vista los objetivos personales.
“Hay muchos tipos de herramientas (para manejar el estrés), pero en el fondo es trabajar mucho la mente”, indica Rico.
Un estudio de la Universidad de Wisconsin-Madison descubrió que una de las diferencias entre los que mueren a causa de problemas derivados del estrés y los que no, tiene que ver con el lente con el que se mira este “enemigo público”.
Vigila tu dieta
Los altos niveles de estrés de una persona afectan sus hábitos alimenticios y le generan problemas
físicos y emocionales, advierte la nutrióloga Gertrudis Corvera Caraza.
La autora de “Dieta en tiempo de estrés” explica que cuando las personas padecen tensión constante buscan generar serotonina, el neurotransmisor que nos permite sentir estabilidad a nivel orgánico y emocional.
Como se requiere de carbohidratos para generarla, “cuando una persona está estresada, el organismo busca el equilibrio, pero no sabe cómo obtenerlo, por lo que las personas acuden a alimentos muy altos en carbohidratos”, puntualizó.
La serotonina, explica, proviene del triptófano que se encuentra en casi todos los alimentos: en la mayoría de las frutas, principalmente en la sandía, en los lácteos y nueces.
Para enfrentar el estrés, Corvera propone la fórmula de las “Cuatro D”: dieta sana, deporte, descanso y disfrutar la vida. “Es importante que se realicen puntualmente las tres comidas diarias. En cada comida se deben agregar porciones de cada uno de los tres grupos alimenticios: cereales y tubérculos, leguminosas y alimentos de origen animal, y frutas y verduras”, recomienda.
Advierte que el no controlarlo se corre el riesgo de padecer infartos y trastornos emocionales.
Su lado positivo
La tensión provocada por situaciones agobiantes origina reacciones de diverso nivel:
- Un estudio del autor Michael J. Poulin, de la Universidad de Buffalo, reveló que aunque las situaciones de estrés aumentaban el riesgo a morir en un 30 por ciento, este incremento desaparecía en quienes ayudan a otros.
- Un estudio de la Universidad de California, en Berkeley, mostró que niveles moderados de estrés pueden mejorar el funcionamiento neuronal y el aprendizaje.
- El estrés ayuda a la generación de hormonas curativas en áreas vulnerables como el corazón, de acuerdo con investigadores de la Universidad de Stanford.
- El estrés es positivo cuando ayuda a perseguir los objetivos personales, señala David Rico, doctor en psicología evolutiva y de la educación.
¿Estrés? Rodéate de verde
Cuando resulta difícil encontrar un espacio de paz entre las preocupaciones del trabajo, los pendientes de la casa y las responsabilidades con la familia, es bueno (además de unas vacaciones en la playa) ir a un parque.
Un estudio de investigadores en psicología ambiental del Reino Unido sugiere, con resultados contables, que basta con ir a un parque para aliviar la fatiga mental y el estrés.
El color de la tranquilidad
Para ser conscientes de los beneficios de ir a un parque basta con ir a estos espacios al aire libre, respirar profundo y absorber un poco de verde tranquilidad.
Con el uso de un electroencefalograma portátil (EEG por sus siglas en inglés), el estudio británico dio evidencia de que recorrer un parque redujo la frustración y la exaltación del entorno citadino.
Para llegar a esta conclusión, 12 participantes dieron caminatas de 25 minutos en diversas áreas de Edimburgo con el encefalograma en su cabeza. Los investigadores encontraron que los espacios verdes redujeron la fatiga mental en los participantes.
Fuentes de paz
La idea, al ir o visualizar espacios de tranquilidad, es distanciarse de todas esas fuentes de estrés y ansiedad que suelen permear la vida en la ciudad. Sin embargo, el caminar también estimula positivamente. “El caminar lo que hace es fortalecer el sistema cardiovascular, nos pone a trabajar el corazón, los pulmones, los músculos, y esto tiene un beneficio a largo plazo, como cualquier otro tipo de ejercicio”, dice la fisióloga Nancy Fernández. Otra ventaja de las áreas verdes es que cualquiera puede crear su propio oasis de salud, ya sea en un techo, en una pared o en un cuadrito de tierra.