Si bien la Semana Santa es para la mayoría de hondureños un tiempo de profunda reflexión espiritual, también es una buena oportunidad para fomentar la unidad familiar y poder relajar y disfrutarse juntos. El problema es que, por lo general, todos en la familia, queremos hacer algo diferente. Unos quieren ir a la playa, otros al campo, y algunos hasta quedarse en casa y solo descansar.
Si como familia has decidido quedarte en casa con tus pequeños, y no tienes idea de cómo mantenerlos ocupados y entretenidos toda la semana: debes de conocer más de la celebración de la pascua, es una mezcla de tradiciones que a los niños seguro les encantará.
El plan de diversión
Compárteles el trasfondo.
La celebración de la Pascua, no deja de lado las tradiciones religiosas. De hecho, nace de una leyenda que asegura que cuando metieron a Jesús en el sepulcro, había dentro de la cueva un conejo escondido que, muy asustado, veía cómo toda la gente lloraba y estaba triste porque Jesús había muerto.
El conejo estuvo allí aún cuando pusieron la piedra que cerraba la entrada y hasta se llegó a preguntar quién era ese señor a quien querían tanto todos. Así pasó viéndolo, todo el día y toda una noche, cuando de repente vio a Jesús resucitar y a un ángel hacerle camino para salir de la cueva.
El conejo decidió que tenía que avisar al mundo y a todas las personas que lloraban que ya no tenían que estar tristes porque Jesús había resucitado y como él no podía hablar, se le ocurrió que si les llevaba un huevo pintado (símbolo de nueva vida), ellos entenderían el mensaje de alegría.
Desde entonces, según la leyenda, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordar al mundo que Jesús resucitó y que hay que vivir alegres.
Dales una motivación.
No es que no les darás tiempo u oportunidad de hacer algo más en toda la semana, pero sí debes motivarlos a hacer al menos una actividad cada día, ya que el domingo estarás invitando a sus mejores amigos, primos y vecinos para hacer una divertida fiesta en la que todos verán sus trabajos.
Esto ganará su atención y dedicación. Puedes prepararte para toda esta semana con anticipación comprando los huevos, pintura, varios tipos de papel y otros objetos que les ayudarán a expresar su creatividad. Recuerda que la idea es que pasen más tiempo juntos.
Primavera para todos
Introducción a la tradición
El primer día debes de compartirles a tus hijos el origen de la celebración y tus intenciones con este nuevo proyecto. El saber el por qué de las cosas, generalmente nos hace más receptivos e interesados. Cuéntales, además, de la fiesta que tendrá.
»Luego de explicarles el origen, invítalos dibujar la escena de Jesús en el sepulcro y el conejito observándolo. Si ellos están muy pequeños para dibujar, busca en Internet una figura de un conejo e invítales a pintarlo de los colores que mire en su jardín (flores, el cielo, etc.)
Si tu pequeño es más creativo, permítele usar platisina para crear un conejito.
Huevos llenos de sorpresas
Los huevos pintados y decorados son un gran proyecto, compuesto de varias actividades para hacer con los niños.
Primero, deben vaciar los huevos. Para ello deben hacerle un pequeñísimo agujero en cada extremo del huevo, luego colócalo sobre un recipiente y sopla fuerte por el agujero de arriba. La yema y clara deberán salir por el de abajo. Lávalo con cuidado para que le salga todo lo que pueda provocar mal olor.
Una vez secos, que los niños los decoren con pintura, cintas, escarcha o todo tipo de diseños.
Motívales a usar colores de la temporada primaveral.
Preparación de la fiesta
A parte de los huevos que decoraron, compra huevos de plástico que se pueden abrir y llénalos de dulces, o compra los que son de chocolate. Esconde por todo tu jardín los dos tipos de huevos, sin que los niños vean.
Decora tu jardín en tonos primaverales, y prepara un área como de picnic para los niños.
En medio de la semana, además de decorar huevos, podrías también motivarle a decorar una canasta pequeña que le serviría para recoger los huevos el domingo. La dinámica sería hacer que todos los niños busquen los huevos por el jardín, pero siempre ofrece al final dulces para todos, aún para los que no encontraron huevos.