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Delgadez peligrosa

La anorexia es la enfermedad mental que tiene la mortalidad más alta entre los trastornos psiquiátricos. Las mujeres jóvenes son sus principales víctimas. Detecta la señales de alerta

10.10.2013

Delgada es igual a ser bonita y feliz... ¿Y qué adolescente no va a querer ser bonita y feliz? Todo a su alrededor le indicaba a Sofía que eso era lo “in”. A los 19 años comenzó una dieta, meses después, Sofía, quien pide omitir su verdadero nombre, cruzó la delgada línea que la introdujo casi a un infierno: anorexia.“En seis meses bajé 25 kilos y te empieza a gustar bajar de peso porque toda la gente te dice que te ves muy bien”, recuerda la joven, hoy de 27 años.
“Cada vez haces más cosas para bajar de peso y siempre sabes cómo hacerle para que no te descubran”.
Su miedo a engordar era tal que incluso dejó de beber agua, tomaba cerca de 25 laxantes diarios, comía prácticamente nada y su obsesión por la báscula crecía.Durante cinco años se negó a abandonar la enfermedad que también le impidió menstruar por tres años. ¿Cuánto llegó a pesar? Prefiere no recordar ese número.

La salud lo resiente

Aunque Sofía lleva tres años estable, su cuerpo le ha cobrado las facturas por todo el daño que le hizo con su obsesión por bajar de peso, afirma.Ella actualmente padece arritmia, osteopenia, presión baja y ante cualquier enfermedad leve se afecta su sistema orgánico.

Actualmente vive en Estados Unidos, pero asiste a chequeos con Eva Trujillo, autoridad internacional en Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) y directora médica de Comenzar de Nuevo, centro especializado en trastornos como anorexia, bulimia y atracón en México.

Una enfermedad mental como la anorexia nerviosa, en la que el o la paciente sufre un intenso miedo por ganar peso y cada vez restringe más comidas, desencadena problemáticas mucho más allá del peso, que incluso, pueden quedarse para toda la vida.

“Un trastorno de la conducta alimentaria afecta cada sistema orgánico del cuerpo, incluyendo el cardiovascular, gastrointestinal, endocrino, dermatológico, hematológico, esquelético y el sistema nervioso central”, explica Trujillo.

La desnutrición tan severa que provoca la anorexia deja a largo plazo la pérdida de masa ósea que se manifiesta con osteoporosis u osteopenia.
“En la niñas que tienen anorexia justo cuando empiezan su desarrollo puede haber retraso o estancamiento del desarrollo, pueden perder centímetros de estatura”.

El fondo del problema

Pasó mucho tiempo para que Sofía pudiera entender por qué le pasó a ella.
Sofía creció en un ambiente social en el que imperaba la moda, sus amigas constantemente hablaban de dietas y las aplicaban.

Esto aunado a una familia seguidora de los productos light por la idea de que son saludables. “Esos factores se unen con los rasgos de mi personalidad y es cuando se hace una bomba”, asegura la joven.

María Elena Medina-Mora Icaza, directora del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente en México, coincidió en que las prácticas de riesgo de las personas con TCA, sobre todo en la adolescencia, dejarán consecuencias en la vida adulta.

Una de las mayores preocupaciones es la depresión, padecimiento que con frecuencia se liga a las personas con este trastorno, agregó la doctora en psicología social.
Medina-Mora Icaza indicó que entre el 30 y 70 por ciento de las enfermedades mentales son por una vulnerabilidad genética que se manifiesta por los eventos que suceden en el medio ambiente de la persona, en este caso la presión de estar flaca se suma a la carga biológica y se desencadenan conductas de riesgo.

¿Qué los induce?

Algunos factores psicológicos predisponen a las personas a desarrollar los trastornos de la alimentación. Las familias o relaciones disfuncionales son un factor fundamental.

La mayoría de las personas con trastornos de la alimentación tiene baja autoestima, se sienten indefensas y con una profunda insatisfacción por su apariencia.

Hay características más específicas enlazadas con cada uno de los trastornos. Por ejemplo, las personas con anorexia tienden a ser perfeccionistas, mientras que las personas con bulimia son a menudo impulsivas.
Un amplio espectro de situaciones puede precipitar los trastornos de la alimentación en personas susceptibles. La burla repetida respecto de sus cuerpos o la exigencia en gimnasia u otros deportes que ponen el énfasis en el peso bajo o una determinada imagen corporal o los traumas como violación, abuso o la muerte de un ser querido.

Una vez que las personas comienzan a tener conductas de alimentación anormales, el problema puede perpetuarse. Comer compulsivamente puede establecer un círculo vicioso activo.

Algunas personas se purgan para eliminar el exceso de calorías y el dolor psíquico, luego comen compulsivamente, otra vez, para escapar de los problemas cotidianos.

“El tratamiento es efectivo, sí mejora mucho la calidad de vida de las personas, pero hay que llegar lo más temprano posible, cuando no hayan tenido tantas consecuencias que modifiquen su capacidad de trabajo o educación”.

Por tanto hay que estar muy alerta con nuestros hijos o hermanos si manifiestan: Rechazo a mantener el peso corporal por encima del mínimo normal para la edad y talla.

Miedo intenso al aumento de peso o a ser obeso, incluso con peso inferior al normal.
Distorsión de la apreciación del peso, el tamaño o la forma del propio cuerpo.
Un TCA debe ser abordado por un equipo multidisciplinario: médico, psicólogo, psiquiatra y nutriólogo, enfatiza Trujillo, dependiendo de lo avanzado de la enfermedad.

¿Por qué es importante buscar tratamiento?

1. ATENCIóN
La experiencia indica que los trastornos de la alimentación son uno de los problemas psicológicos que tienen menos probabilidades de ser tratados. No desaparecen por sí solos y dejarlos sin tratamiento puede acarrear consecuencias muy graves.

2. EFECTO
Se estima que uno de cada diez casos de anorexia termina en suicidio, muerte por hambre o complicaciones médicas como ataques al corazón o insuficiencia renal.

3. SALUD
Los problemas físicos asociados con trastornos de la alimentación gradualmente incluyen anemia, palpitaciones, pérdida del cabello y masa ósea, caries e interrupción de la menstruación.

4. CONSECUENCIAS Algo muy claro es que las personas con trastornos de la alimentación tienen mayores índices de otros trastornos mentales, que incluyen depresión, trastornos de ansiedad y abuso de sustancias.

5. ACCIóN Los tratamientos no dan resultados en un corto plazo. Incorporar la terapia familiar o de pareja en la atención del paciente puede ayudar a prevenir recaídas al trabajar sobre los problemas interpersonales relacionados con el trastorno de la alimentación.

Repercusiones

A. Quienes padecen anorexia tienen 12 veces más de probabilidades de morir por enfermedades respiratorias, 11 veces más de fallecer por males gastrointestinales y 5 veces más de perder la vida por enfermedades cardiovasculares, explica la doctora Eva Trujillo, también autora del libro Creo que Tengo un Trastorno Alimentario. Cómo Comenzar de Nuevo.

B.
La mucosa bucal también se ve fuertemente dañada en las pacientes con anorexia y sobre todo con bulimia, trastorno que se caracteriza cuando la persona, que puede estar delgada o con sobrepeso, pierde el control al comer y la culpabilidad la lleva al vómito, abuso de laxantes, diuréticos y ayunos, entre otras medidas.

C.
Incluso, aunque la especialista aclara que aún no está comprobado cientificamente, por reportes de pacientes se cree que por el exceso de vómito y cronicidad de la enfermedad se pueden provocar esófago de Barrett, relacionado con un tipo de cáncer. “Yo he visto pacientes sin nada de dentadura, a los 30 años tienen completa la dentadura postiza”.

Principales trastornos de Alimentación

- Las personas con anorexia nerviosa
tienen una imagen distorsionada del cuerpo que hace que se vean gordas, incluso, cuando están peligrosamente delgadas. A menudo se niegan a comer, hacen ejercicio compulsivamente y desarrollan hábitos inusuales como rehusar comer delante de los demás, pierden mucho peso y pueden incluso morir de hambre.

- Las personas con bulimia
comen, luego se purgan, usan laxantes, enemas o diuréticos, vomitan o hacen ejercicio. A menudo lo hacen en secreto, se sienten asqueados y avergonzados cuando comen en gran cantidad, pero también aliviados de la tensión cuando su estómago está nuevamente vacío.

- Los que tienen el trastorno de comer compulsivamente experimentan episodios frecuentes de comer fuera de control. La diferencia es que los comedores compulsivos no se purgan. La anorexia y la bulimia suelen estar precedidas de una dieta muy estricta y pérdida de peso. El comer compulsivamente comienza con comilonas ocasionales.

- En el caso bulimia y anorexia,
se asocia con muchos días vividos sin salud, y ese es el problema porque se tiene que trabajar con años de enfermedad.