Es común que los problemas alimenticios ataquen a la población y que estos se conviertan en un trastorno que muchas veces es difícil de erradicar. Comer a deshoras, en grandes cantidades y sin tener hambre puede traer consecuencias que van más allá de la gordura u obesidad. “Manifestarse ansioso, estresado, saltarse comidas e ingerir alimentos poco nutritivos son algunos de los factores que pueden iniciar una alimentación compulsiva, es decir, comer más de la cuenta, sin tener hambre y lo más probable, sintiendo culpa y remordimiento luego de haber comido en exceso”, explica Gabriela Alvarado, nutricionista.Seguramente muchas personas han pasado o pasan actualmente por la experiencia del asalto al refrigerador, esos llamados atracones o de ingerir rápidamente una gran cantidad de comida. Estas características precisamente tienen que ver con el comedor compulsivo, y en la mayoría de los casos tiene que ver con pacientes que además, padecen de trastornos emocionales como depresión, estrés o baja autoestima.
La psicóloga Claribel Posas, comenta que “comer sin control está muy relacionado con el factor emocional, ya que el estado de ánimo incide de manera decisiva en nuestra ingesta de alimentos (cantidad, tipo), y viceversa, consumir determinados alimentos pueden influir en nuestro estado de ánimo”.
Las personas que comen sin control frecuentemente usan la comida como un premio o como una cosa reconfortante y calmante.
Aunque no está claro la causa exacta del trastorno de comer sin control, hay estudios que indican que las personas con este tipo de trastorno pueden tener otros problemas emocionales que pueden incidir, como el estrés elevado,
la ansiedad excesiva,
el desgaste laboral, la depresión, autoestima baja, ira, miedo o comportamiento obsesivo compulsivo. Además, los hábitos alimenticios familiares son determinantes para que este trastorno se desarrolle o no, las personas que padecen esta condición muchas veces vienen de familias que comen demasiado o que no practican hábitos alimenticios saludables.
Por qué debemos parar a tiempo
El comer sin control puede tener consecuencias que pueden transformarse en algo que afecte la salud y deteriore la calidad de vida de las personas que lo sufren. “Comer compulsivamente puede traer desequilibrios hormonales, los que acarrean algunos ‘síndromes metabólicos’, además, en algunas personas conlleva a un trastorno de alimentación , denominado , bulimia”, agrega la nutricionista.
Otros resultados que se aprecian en los comedores compulsivos,
debido a la mala elección de los alimentos, es que todo nuestro cuerpo se inflame internamente, sobretodo cuando se ingiere comida ‘chatarra’, lo que nos va enfermando lento, pero seguro, aumenta grasa visceral. Esto desencadenará problemas de tipo cardiovascular, diabetes e incluso infertilidad. “Al estar todo desequilibrado nunca nos saciamos, ya que las señales cerebrales también pierden la estabilidad”, dice Alvarado.
Tratamiento recomendado
Cuando existe un problema que sentimos que no podemos manejar, sin duda alguna lo mejor es buscar ayuda. Dependiendo la dimensión del problema, será la necesidad de ayuda. En algunos casos solamente será vital visitar a un especialista en nutrición, para que brinde un tratamiento integral, es decir, un programa que contemple nutrición, ejercicios adecuados y efectivos. En otros casos más complicados será importante la ayuda psicológica, para que pueda acompañarse de terapias y obtener buenos resultados para poder mirar la comida como algo que sólo es necesario cuando sentimos hambre.
Es recomendable realizar actividades aeróbicas o programas antiestrés, para evitar sentirse ansioso y comer pequeñas porciones varias veces al día.
TOMA CONTROL DE LA SITUACION
-Evalúa y analiza
cada uno de tus sentimientos. También recuerda qué sucedió antes de sentir esa necesidad de comer sin control, por ejemplo, si fue después de una estresante reunión de trabajo o de una discusión con la pareja.
-Relájate, siempre debemos tener presente que alimentarse es un derecho humano y no un privilegio sólo de los más delgados.
-Si comer te hace sentir relajada, opta por realizar otras actividades que te den la oportunidad de tener esa misma sensación.
-Si no tienes hambre, no comas
escucha a tu cuerpo, si comes demasiado la digestión se dificulta, el organismo se debilita por trabajar en exceso y las sustancias que no necesitaba su cuerpo pueden volverse tóxicas al no aprovecharse.
LAS EXPERTAS
“Otra causa que desencadena la compulsión por comer es la ansiedad que producen los dulces y algunos alimentos que causan más hambre”
Lic. Gabriela Alvarado
Nutricionista,
Condominios Hospital del Valle Tel: 25278011
“Sintiéndonos satisfechos de nuestra vida tendremos un mayor control sobre lo que comemos, no dependemos de algo externo para sentirnos satisfechos”.
Claribel Posas
Psicóloga, Centro de
psicología CAPSIE
Tel: 9846-3631