Los celos e inseguridades pueden convertirse en uno de los peores enemigos de las relaciones en pareja, y es que una vez que aparecen es difícil y casi imposible controlarlos. Cuando aparecen de forma ocasional y ante la mirada o el halago de un tercero pueden resultarnos simpáticos y nos emocionamos ante esa señal de que tu pareja se interesa en ti, pero cuando se vuelven exagerados o surgen sin razón aparente, lo que antes parecía “dulce”, se puede convertir en una pesadilla.
No importa en que fase de tu relación estés y cuál es el estado actual de los celos en ti o tu pareja, este es el momento para verlos de frente, encararlos y dominarlos, antes de que acaben por dañar lo que tanto les ha costado, especialmente si son patológicos. Descubre el arte por primero comprender qué son y qué los origina.
¿Qué son los celos?
“Cuando hablamos de celos, cabe señalar que no estamos hablando de un solo sentimiento. Los celos son un conjunto de sentimientos y actitudes, que surgen cuando creemos que podemos perder algo muy importante para nosotros (amor, imagen social, profesional, poder, etc.)”, nos indica la psicóloga sampedrana Jenny Arauz.
Estos surgen, por ejemplo, cuando percibimos que nuestra pareja le da a otras personas, lo que queremos sólo para nosotros o cuando sentimos que la relación está amenazada.
“La situación es que podemos expresar los celos de distintas formas: adecuadamente, cuando le dices a la persona como te sientes, preguntándole qué sucedió; o inadecuadamente cuando se hace con gritos, llantos, amenazas, agrediendo o peor aún cuando no se expresan”, añade Arauz.
Los últimos son cuando se busca la manera de “desquitarse” o lastimar a la pareja de quién se está celosa.
El problema no reside en el hecho de sentir celos, sino en la intensidad de los mismos, en su frecuencia, en si tienen una base justificada y en la manera en que éstos influyen en nuestra conducta.
Los celos patológicos o anormales, no son el resultado de una situación real, sino que están relacionados con un conflicto interno no resuelto, de la persona que los siente. Cuando esto sucede, la reacción de la persona que siente celos, tiende a ser exagerada e inadecuada.
¿Por qué algunos son más celosos que otros?
La psicóloga nos señala los diferentes elementos que influyen en nuestra manera de percibir y evaluar los aspectos relacionados con nuestra respuesta de celos:
1.
La influencia de la cultura en la que fuimos educados y en la que vivimos. No es lo mismo ser hispano que ser inglés (Fríos o apasionados).
2.
Las experiencias que tuvimos durante nuestra niñez, sobre todo aquellas que fueron dolorosas. Por ejemplo, si de pequeños nos abandonó uno de nuestros padres y nos sentíamos ignorados por la mayor parte de la gente, tal vez vamos a vivir con el miedo de perder el amor de la persona con la que nos relacionamos. Si de pequeños vivimos con personas celosas, es muy probable que nosotros lo seamos también.
3.
Las relaciones que hemos tenido y el nivel de confianza o desconfianza que resultaron de las mismas. Si en alguna relación anterior nos fueron infieles, la probabilidad de que surjan celos con facilidad, es muy alta.
4.
El nivel de nuestra autoestima. Mientras más inseguros y más devaluados estemos, mayor la probabilidad de que pensemos que nuestra pareja va a buscar a otra persona que sea mejor que nosotros.
5. Nuestras creencias personales sobre las relaciones, los demás y nosotros mismos. Por ejemplo, si pensamos que todos los hombres son infieles o que todas las mujeres son unas coquetas, es muy probable que sintamos celos. La información es importante, pero la acción es determinante, por eso es indispensable trabajar en las conductas, hábitos, pensamientos, que necesitas modificar o en las situaciones que quieres eliminar de tu vida para controlarlos.
Domina tus propios celos
4 pasos para convertirte en una mujer segura:
1. Primero reconoce que estás celosa y que tienes un problema que necesitas resolver.
2.
Determina hasta donde los celos que sientes están relacionados con una situación real y hasta donde dependen de tus propias características, vivencias, temores, etc. Si es una situación real, comprueba la veracidad de los datos que tienes. ¿Es por algo que viste o por algo que te contaron? Si solo te contaron, ¿por qué no hablas con tu pareja y le preguntas sin atacar qué pasó?
3. Sé realista. Una sonrisa, un baile, un beso en la mejilla o una mentira, no es lo mismo que ser infiel. La gente puede mentir por muchas razones, que no son justificables, pero eso no significa que tu pareja te sea infiel.
4.
Si te sientes celosa frecuentemente revisa qué elementos en tu personalidad, educación o forma de pensar, están influyendo en tu respuesta emocional. Si contestas sí a la mayoría de las preguntas, no importa si tu pareja es infiel o no, necesitas trabajar en ti misma:
¿Consideras que tu pareja es mucho mejor que tú y que podría encontrar a alguien mejor?
¿Alguno de tus padres fue muy celoso? ¿Alguien cercano a ti fue engañado?
Claves de los celos
EMOCIONES QUE LOS ACOMPAÑAN:
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Miedo
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Enojo
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Envidia
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Dolor
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Humillación
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Odio
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Inseguridad
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Desconfianza
ACTITUDES INVOLUCRADAS:
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Autoculpa
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Autodevaluación
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Compararse constantemente con los demás, considerando casi siempre que son mejores que nosotros
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Considerarse víctima de las circunstancias o de otras personas
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Posesividad
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Actitud vengativa
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Preocupación exagerada por la crítica o actitud de los demás.
IDENTIFICA UN PROBLEMA
Si te has identificado tu misma o a tu pareja con alguna de la emociones o actitudes nombradas, es importante que sepas que
controlar los celos requiere de tiempo, esfuerzo y trabajo y es difícil hacerlo sin la ayuda necesaria. Busquen un profesional, un guía espiritual o alguien que consideren que puede ayudarles a superarlo, por separado, no juntos.