La puerta principal del campo de concentración donde se destaca la leyenda “Jedem das Seine” (A cada quien lo suyo).
Los hornos crematorios construidos por la firma Topf e Hijos en Erfurt, donde eran cremados los prisioneros de una manera indigna hasta de tres en tres.
Una pareja revisa un mapa frente a lo que se supone era un edificio administrativo de la SS.
La placa donde están impresas las nacionalidades de los prisioneros que murieron en el campo de concentración.
El pasillo del edificio de las celdas de castigo, donde se encerraba a los prisioneros en cuartos de dos por dos metros.
En carretas como esta eran apilados los cuerpos de los prisioneros, luego de soportar un grado terrible humillación, hambre, frío y enfermedades.
La placa de acceso a lo que queda de los rieles de la línea férrea construida por los prisioneros en 1943.
La placa de acceso a lo que queda de los rieles de la línea férrea construida por los prisioneros en 1943.