Emprendedor. La Dulcería de los Hijos del Dueño es el nombre de la pequeña empresa que este joven de 25 años saca adelante con sus siete hermanos. William comercializa las conservas de coco en una transitada avenida de Tegucigalpa, las que ofrece a sus potenciales clientes en 11 idiomas. El joven sueña con llevar sus deliciosos productos al extranjero.