Opinión

¡Volvamos a los mosquiteros!

Cuando era niño en mi ciudad natal, Juticalpa, no era extraño ver las camas con un mosquitero suspendido del techo. Era para prevenir la picada de los zancudos transmisores de la malaria o paludismo.

Cuando vino la era de los insecticidas se abandonaron los mosquiteros. Pero ahora, con la epidemia de dengue que se avecina, hay que proveerse de uno o varios mosquiteros.

El dengue entró en Honduras por primera vez en 1978 y entró para quedarse. Todos los años, en época de lluvias aumenta el número de personas con dengue. Actualmente, el número de casos en el país es de 7,614 con dengue común y 1,311 con dengue hemorrágico (EL HERALDO, 21/6/2013).

Hay que recordar que por cada caso reportado hay 5 que no se reportan, ya sea porque le dio suave a la persona o porque no tuvo acceso a los centros de salud.

Hay cuatro tipos de virus del dengue y los cuatro han circulado en el país en diferentes años. Al momento no nos ha dicho el Ministerio de Salud cual tipo está circulando. Este dato es importante porque hay tipos, como el dengue 2, que aparentemente son más propensos a producir fiebre hemorrágica.

Aunque la teoría que prevalece es que hay dengue hemorrágico cuando se trata de una segunda infección.
El dengue hemorrágico puede llegar a proporciones incalculables con muchas muertes. En Cuba en 1981 tuvieron una epidemia con 79,000 casos y 31 muertes, principalmente entre la población infantil.

En esa epidemia eran tantos los casos de fiebre hemorrágica que los hospitales se declararon insuficientes para atender a todos los ingresados con síntomas hemorrágicos y tuvieron que habilitar escuelas con camas y facilidades para hacer transfusiones y administrar sueros.

Luego hicieron una campaña cuadra por cuadra, estilo militar, en todas las ciudades hasta erradicar el zancudo transmisor en toda la isla.

El Aedes aegypti tiene un radio de vuelo alrededor de 100 metros. Si en una cuadra hay una casa o solar que sirve de criadero, toda la cuadra está en riesgo de padecer la enfermedad. De allí que se necesita la colaboración de toda la comunidad para detener el dengue.

Alguno se preguntará cómo hace el dengue para mantenerse en una comunidad entre epidemias. La respuesta está en la transmisión transovárica del virus de una generación a otra de zancudos.

En epidemias de dengue se suele criticar al gobierno, pero en realidad es todo el sistema cultural que favorece su transmisión, como la costumbre de botar al solar las botellas, trastos quebrados y llantas viejas. También influye el hecho de que no hay suficiente agua en la tube

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