El que la Virgen María Reina de la Paz vuelva a llorar es una señal divina que llama a una conversión del pueblo hondureño, ella es una imagen que representa a la madre de Dios.
Recordemos el terremoto que hubo en el 2009, dándonos una alerta porque fuerzas oscurantistas se quieren apoderar de nuestro país desde esa fecha. Independientemente no somos ni de Pedro ni de Pablo, todos somos hijos de Dios.
Pienso que cada compatriota lo tiene en su corazón y él nos ama y nos da esta señal para que estemos alerta contra el enemigo de toda índole.