En una excelente entrevista del periodista Armando Villanueva con el Presidente de la República en el Foro Canal 10 del miércoles 26 de febrero de 2014, el presidente Juan Orlando Hernández analizó el Microeditorial de diario EL HERALDO que literalmente dice: “No es el gobierno, no es la empresa privada, no es el vecino, no.
La única manera de prevenir el dengue es que usted tome las medidas de prevención. En sus manos está evitar el dolor, luto o muerte. La única manera de prevenir el dengue es que eliminemos los criaderos de zancudos”.
Como mi esposa Sandra Bendaña, estuvimos hospitalizados en Tegucigalpa, Miami y Washington por la enfermedad del dengue durante varios meses. Por ello, deseamos manifestar nuestro total acuerdo con nuestro Presidente JOH y declarar públicamente que ahora sí tenemos Presidente en Honduras.
La prevención del dengue debe ser igual que la prevención del cambio climático, la corrupción, la delincuencia y la violencia. Por ello, para prevenir y combatir la corrupción, tanto del sector público como privado, sensibilizando la opinión pública sobre los daños que esta ocasione, hay que promover la doctrina social de la Iglesia dentro de una nueva evangelización.
Para ello, urge fortalecer los principios éticos de Honduras mediante la educación en valores evangélicos e implementar el artículo 329 reformado de la Constitución de la República dentro de un proyecto de país por el que hemos venido abogando desde hace varios años con Su Eminencia, cardenal Óscar Andrés Rodríguez, a fin de que no se comience de cero, cada cuatro años que cambia el Gobierno de la República.
En ese contexto, siguiendo la doctrina social de la Iglesia, los principios y valores fundamentales de la convivencia política, las líneas orientadoras del desarrollo humano sostenible y los criterios de un buen gobierno, que fueron muy bien planteadas el 1 de marzo de 2006 por la Conferencia Episcopal de Honduras en su carta pastoral “Por los caminos de la esperanza”.
Las políticas y prioridades de esa carta pastoral para construir un país diferente, son: erradicar la pobreza, impulsar una economía social de mercado, resolver la cuestión agraria, lograr un desarrollo económico equitativo, superar el déficit educativo, mejorar los servicios de salud para todos, consolidar la democracia, consolidar la gobernabilidad, transformar el sistema judicial, erradicar la corrupción, garantizar la seguridad ciudadana, proteger y racionalizar el uso de los recursos naturales, fortalecer la identidad nacional y favorecer una cultura de la responsabilidad.
Ahora ocho (8) años después, para que el gobierno del presidente Juan Orlando Hernández implemente esas políticas y prioridades contenidas en el tercer borrador del Plan Nacional de Desarrollo Humano Sostenible 2021, editado en diciembre 2007-2008 por Cofinsa y Transparencia Honduras, estamos preparando bajo la guía espiritual de nuestro cardenal Rodríguez, un cuarto borrador que someteremos en Washington a los organismos financieros internacionales, para lograr un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El cese de la corrupción y de la violencia, hay que hacerlo en forma preventiva, considerando que cada desempleado es un delincuente o guerrillero en potencia.
Al mismo tiempo, con el papa Francisco y nuestro cardenal Rodríguez, oramos también por nuestros gobernantes y por el incremento, la perseverancia y la Santidad de las vocaciones religiosas y sacerdotales en el continente americano, con la siguiente oración: Señor ayúdanos a descubrirnos humildes, pequeños y sencillos, para que tu sabiduría ilumine evangélicamente nuestras vidas para encontrar el camino, la verdad y la vida que buscamos en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, por intersección de nuestra Santísima Virgen María.
Igualmente, considerando que la corrupción es el principal obstáculo para la seguridad jurídica, el uso eficiente de los recursos del Estado y el desarrollo humano sostenible, con igualdad de oportunidades para todos los hondureños, estamos comprometidos con el fortalecimiento de la transparencia, a través de mecanismos para la prevención, detección, denuncia y sanción de la corrupción.
Para ello, seguimos tratando de establecer en el primer semestre de 2014, convenios de Cooperación Mutua de Transparencia Honduras con el Tribunal Superior de Cuentas (TSC), el Instituto de Acceso a la Información Pública (IAIP), el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) y el Consorcio para Gerencia Financiera Gubernamental (The International Consortium on Governmental Financial Management –ICGFM-) de Washington DC, a fin de constituir una alianza estratégica anticorrupción y mecanismos de cooperación interinstitucional con los operadores de justicia para erradicar la corrupción.
Por ello, para el fortalecimiento de la transparencia en nuestros países, urge promover en la Región Mesoamericana, los valores evangélicos y mecanismos para la prevención, detección y sanción de la corrupción, que hagan efectivo el cumplimiento de normas de conducta para el correcto y honorable ejercicio de la función pública, tal como lo establece la Convención Interamericana contra la Corrupción. Esta convención de la OEA, suscrita en
Caracas, Venezuela en marzo de 1996, fue la que dio origen ese mismo año a la creación de Transparencia Honduras, como organismo no gubernamental, independiente, sin fines de lucro y atadura a partido político o grupo de interés social o económico, cuyos estatutos fueron aprobados por el Poder Ejecutivo y publicados en el diario oficial La Gaceta el 7 de diciembre de 1996.
El último informe y el Programa de Actividades 2013-2014 aprobado por la Asamblea General de Transparencia Honduras, realizada el viernes 1 de febrero de 2013 en el Salón de Sesiones del Arzobispado en Tegucigalpa, destaca la importancia de promover esos valores evangélicos de la Iglesia, la auditoría social, el control interno e incentivar la transparencia como la mejor forma de combatir la corrupción en Honduras.
Asimismo, en seguimiento a lo acordado en esa Asamblea en que destacamos la importancia del control interno que promueve la Onadici y el Tribunal
Superior de Cuentas, hay que continuar implementando el Compromiso Nacional de Integridad para el Desarrollo Humano Sostenible de una Nueva
Honduras, suscrito el 26 de noviembre de 1998 con avances y logros obtenidos al 31 de diciembre de 2013, conjuntamente con otras medidas de auditoría social y rendición de cuentas que fortalezcan el rol de las entidades fiscalizadoras del Estado en Honduras.
Urge promover en Honduras la prevención de la corrupción, la delincuencia y la violencia con una cultura de valores ecuménicos y sistemas de auditoría social, control interno, rendición de cuentas y transparencia, fortaleciendo los principios éticos mediante la educación pública y otros programas y proyectos para aplicar normas apropiadas de conducta en transacciones de los negocios públicos.
Con la fe en Dios que nos da sentido y objeto a la vida, como fieles laicos del Movimiento Ecuménico de la Iglesia, atendemos el llamado del papa Francisco para asumir nuestra responsabilidad sobre la misión de la Iglesia en la evangelización para encontrar su verdadera razón de ser. Por ello, creemos que es el mismo Señor Jesucristo quien, nos impulsa a luchar contra la corrupción a nivel nacional e internacional y por la transparencia, como el mejor medio de combatir la corrupción en la “dulce y confortadora alegría de evangelizar” (Pablo VI).