Violencia. Que sigue quitándole la vida a los jóvenes hondureños. Una de las últimas víctimas es un estudiante universitario quien murió a manos de supuestos mareros, que le habían prohibido ir a visitar a su novia en una de las zonas “calientes” de San Pedro Sula. Otros tres estudiantes han perdido la vida este año por la inseguridad.