Opinión

Los reclamos de JOH

Además de promocionar sus ejecutorias en los primeros días de su gestión, asegurando que hará el mejor gobierno de la historia de Honduras y hasta anunciar que su proyecto político es “para rato”, el presidente Juan Orlando Hernández usó la Convención del Partido Nacional para reclamar de nuevo a Estados Unidos ayuda concreta para enfrentar el crimen organizado que maneja el narcotráfico.

“Estamos desarrollando un escudo de defensa aéreo (contra el narcotráfico), aunque lo estamos haciendo solitos”, dijo el Presidente, para agregar después que “continuamos esperando una efectiva ayuda de parte de países que deberían colaborar en esa lucha, principalmente a países del norte de América que son responsables del problema que estamos viviendo”.

“Ayúdennos porque parte del problema en Honduras es a consecuencia de quienes consumen la droga allá en el norte”, insistió, al mismo tiempo que reconoció que para el “escudo marítimo y terrestre” sí se cuenta con la ayuda internacional.

Y es que, a juzgar por los hechos, Estados Unidos todavía no responde como debiera, tratándose de la primera potencia mundial y que la mayor parte de las drogas se consumen en ese país y es de allí de donde provienen los “narcodólares” e incluso muchas de las armas que incrementan el poder de corrupción y de fuego con que cuentan las mafias del narcotráfico.

En ese sentido, y ante el evidente fracaso de la lucha contra las drogas que hace varias décadas encabeza Estados Unidos, que también se arroga el derecho de calificar el desempeño de los demás países en el combate del narcotráfico, las críticas de Hernández resultan válidas.

De hecho, quienes desde diversos países latinoamericanos como Guatemala, México y Colombia, han propuesto la búsqueda de medidas alternativas para combatir el flagelo, a las que cerradamente se opone la Casa Blanca, cuestionan ambigüedades como la legalización de la venta de marihuana en varios estados de la Unión Americana, incluso para diversión como ocurre en Colorado y en Washington.

Ojalá que el reclamo del presidente Hernández no caiga en oídos sordos en los centros mundiales de poder, a fin de volver más efectiva la lucha contra el crimen organizado.