Dijo el exministro Álvarez que era más fácil quitar un ministro que a un policía corrupto.
Me quito el nombre si la narcopolicía no secuestró y mató al periodista Villatoro; ellos junto con la narcomafia de México son los que están detrás de secuestros y asesinatos de los periodistas; eso solo se veía en ese país, pero ahora han emigrado de México para Honduras.
Pero como a quienes nos gobiernan no les importa la vida de nadie se tardaron lo más que pudieron en tomar medidas a medias.
¿A quién se le ocurre sacar policías delincuentes y dejarlos libres y encima armados? Y encima tenemos jueces que reparten medidas sustitutivas por cárcel a temidos delincuentes, como si fueran confites.
Esperamos en Dios y en nadie más que por lo menos caigan en las manos de la justicia de Estados Unidos porque en Honduras esa es una utopía. Que el Señor le dé fuerzas a la familia del periodista Villatoro.