Opinión

Los 'autoproclamados”

Al final de cada año, por diferentes formas y medios se “elige” a la o el personaje del año, a veces de forma correcta y justa.

Otras veces esta designación más bien parece una “inocentada de fin de año” o una broma de mal gusto, pues lo reciben personajes sin mérito alguno para tanto ‘honor’ y lo otorgan los “autoproclamados”, es decir, aquellos cuya característica es que con enorme cinismo hablan a nombre de los demás, de usted, de mí, de los gremios, de la sociedad y del pueblo.

Nadie les atribuyó el derecho de decidir quién merece ser nominado o nominada para personaje del año, mucho menos para “elegirlo”; pero lo hacen.

Lo curioso del asunto es que los “autoproclamados” cuando se han sometido a cargos de elección no encuentran calor ni apoyo de las masas, algunos hasta han declinado porque no tuvieron el valor de recibir el veredicto adverso y de castigo que les corresponde por ley y justicia.

A los “autoproclamados” la vox populi los califica mal, porque solo opinan a favor de los de su grupo, pero en contra de todos los demás que no comparten sus simpatías políticas o intereses.

Dicen tener ética y principios de vida, pero Maquiavelo es su maestro, pues para ellos “el fin justifica los medios” y “se valen de sus medios para mal influenciar a las masas”.

En el reciente pasado, ellos mismos declararon “personaje del año 2008” al mismo que en el 2009 recibió la peor derrota sufrida por un candidato presidencial en la historia política moderna de nuestro país.

Quizás porque al pueblo los falsos personajes del año no lo impresionan y los olvida con facilidad. En cambio los verdaderos héroes, como Alfredo Landaverde, se convierten en leyendas y son recordados para siempre…