Emprendedora. Vino a Tegucigalpa a los 22 años en busca de mejores condiciones de vida. Los inicios no fueron fáciles, el trabajo no estaba a la vuelta de la esquina, pero no desaprovechó su tiempo, ingresó al Infop, tomó varios cursos libres, los que le sirvieron para emprender su negocio Wagusina, en el que promueve la cultura gastronómica de su pueblo natal, Sambo Creek.