Opinión

El cielo y la tierra se estremecieron, el ángel de luz se volcaba hacia la oscuridad... él, que había sido escogido y que tuvo el privilegio de servir a su Creador, había caído en el ostracismo, la negrura cubrió como paño su espiritualidad, había sucumbido hacia la soberbia.

'Soy uno de los favoritos, resplandezco como la luz del alba, se me ha dado la regencia del Edén, instruyo a estos humanos creados de arcilla y cómo es posible que les hayan dado la potestad sobre la Tierra y todo lo que en ella habita... mi Dios viene personalmente a platicar con ellos, y a mí, que soy supremo, solo me da trabajos que considero inferiores, ¿por qué me tratas así?, seré como Dios, les diré que serán como Él si desobedecen, si se rebelan… conocerán la luz, el conocimiento y vivirán para siempre, así los manipularé porque estos tienen virgen su cerebro y el condicionamiento será fácil ya que no se han asociado con los demás seres que habitamos en el universo entero, que somos energía pura, somos dinámicos y somos espirituales'...

Su corazón tembló de alegría, se envalentonó y se consideró mejor que todos, arrastró a la tercera parte de sus hermanos y los conflictos comenzaron. La humanidad se degradó, dejó de ser un poco inferior a estos seres espirituales solo para compararlos a los anfibios, o si no encaja con estos, les desprendemos la cola y los bajamos del árbol, los hacemos bípedos y así comienza la humanidad a caminar a tropezones.

La soberbia es una cualidad, ya que el hombre está lleno de cualidades, estas pueden ser con logros grandiosos pero que arrasan a multitudes para alcanzar la meta efímera que se tiene, o logros que abarcan a multitudes dándoles esperanzas, anhelos de ser mejores y propiciar la humanidad hacia derroteros de positivismo.

La soberbia es una cualidad que hace prepotente a las personas, este ser se considera superior a todos, piensa que su palabra no debe ser objetada, estima que su sabiduría está a la altura de los arcángeles, camina entre nubes y mira con desdén a los demás.