Flagelo. Porque abruma a más de la mitad de la población, al pasar de 49.7% en 2011 al 54.2% en la actualidad, según un estudio del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) que señala que la política de ingresos y gastos aumenta la pobreza y pobreza extrema, sinónimo de hambre, enfermedades e injusticia, entre otros.