Las elecciones internas de este año realmente lo que mostrarán es la división creada con el golpe de 2009. Si los nacionalistas y los liberales lo hubieran entendido así se hubieran hecho un nudo alrededor de un solo candidato. Pero lo que pasa es que a su interior también existe la misma división.
Por ejemplo, si pierde Yani quiere decir que los poderosos en las filas liberales son los “golpistas” que tienen como candidato a Mauricio Villeda; pero si gana Juan Orlando entonces quiere decir que en el nacionalismo los fuertes son los de la “resistencia”…
Estas elecciones de noviembre serán por eso muy distintas a todas las anteriores porque no solo se trata de que los liberales y los nacionalistas van a elegir a sus candidatos y a sus autoridades internas, se trata más bien cómo en realidad quedó dividido el país con la “sucesión constitucional” o el “golpe de Estado”.
Cuando tengamos los resultados de las elecciones de noviembre podremos saber si tienen razón los analistas y politólogos de la derecha tradicional para quienes nada ha cambiado después del 28 de junio de 2009, que los que son liberales siguen siendo liberales y que los que son nacionalistas siguen y seguirán siendo nacionalistas o que la división es exclusiva del partido de Carlos Roberto Reina, o por el contrario, si son los analistas independientes y de la izquierda los que tienen razón al asegurar que el panorama político hondureño cambió y que el golpe al final más bien se revertirá en contra de quienes lo promovieron, lo ejecutaron y lo respaldaron…