Opinión

Irracional petición de Libre

Aunque no se ha llevado a la práctica la decisión de los votantes, en las elecciones de noviembre pasado, de redistribuir las fuerzas en el Congreso Nacional, lo cierto es que en algunos casos las actitudes de las bancadas emergentes, como la del partido Libertad y Refundación (Libre), no solo causan malestar en la clase política tradicional sino que también en grandes sectores de la población.

Y es que se espera de quienes se autocalifican como representantes de los sectores más desprotegidos de la sociedad, los que más sufren por la pésima administración de todos los gobiernos que hemos tenido, que una vez en el poder, en este caso el Legislativo, actúen como auténticos defensores de esas grandes mayorías y que no lo hagan como lo han hecho siempre los diputados: alinearse ciegamente con el Poder Ejecutivo, con los intereses de sus partidos, los grupos económicos que los patrocinan o su propia conveniencia personal.

Pero en el caso de Libre, más allá de la exitosa estrategia del oficialismo que le ha impedido, ejercer la influencia que le correspondería como segunda fuerza en el Congreso Nacional, ha caído en acciones atentatorias contra los intereses de esas mayorías que ni siquiera el tradicional bipartidismo se había atrevido, como pretender que se les pague salario a los diputados suplentes.

O sea que a los fondos para politiquear que se les asigna a los diputados, a las abultadas asignaciones extra que por diversas razones reciben tanto ellos como la burocracia que les rodea, ahora los representantes de Libre quieren que también se cargue al presupuesto del Poder Legislativo el pago de los diputados suplentes, quienes, mientras los propietarios están en funciones, no hacen absolutamente nada.

Esta obstinación de Libre no solo contradice su promocionada ideología y obligaría a incrementar el ya abultado presupuesto del Congreso Nacional, disminuyendo más el gasto social, sino que también es ilegal, ya que claramente está establecido que los suplentes solo reciben emolumentos cuando cumplen la función para lo que fueron electos: sustituir a los diputados propietarios.

Estos diputados de Libre, en lugar de exigir algo irracional para un grupo de diputados que no están haciendo labores productivas, deberían de proponer medidas de contención del gasto para disminuir el déficit fiscal y que el Estado cuente con más recursos para invertir en los más pobres.