Opinión

Iniciando el 2012

Estamos iniciando un nuevo año, que se presenta con muchas incertidumbres tanto económicas como políticas. La crisis de deuda que sigue afectando las economías europeas seguirá gravitando sobre el comportamiento de la economía global, aunque pareciera que la economía de los Estados Unidos está mejorando, aunque a un ritmo relativamente bajo.

La crisis de la deuda que está afectando a toda la zona del euro se inició en el año 2010 con Grecia e Irlanda y en el 2011 se propagó como un reguero de pólvora a Portugal, Italia y España. Estas dos últimas, la tercera y cuarta economía de Europa.

Los efectos económicos e inmediatos de esta crisis son las dificultades que están teniendo los países en colocar su deuda en
los mercados y el alza en las tasas de interés a que la deuda se está colocando. Desde un punto de vista político, la crisis ha provocado cambios en los gobiernos de Italia y España.

Algunos analistas hasta han anunciado la posible desaparición del euro y de la misma Unión Europea, lo que ha obligado a altas autoridades como Herman van Pompuy, presidente del Consejo Europeo, Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo a salir con declaraciones en defensa del euro. La canciller alemana Ángela Merkel ha dicho en repetidas ocasiones que “si el euro fracasa, fracasa Europa”.

Para enfrentar la crisis, el Primer Ministro de España, Mariano Rajoy, que tomó posesión el 21 de diciembre de 2011, anunció una serie de medidas que incluyen recorte de gastos por aproximadamente 16,500 millones de euros; una profunda reforma del sector público con el objetivo de eliminar duplicidades y bajar costos; apoyo a emprendedores y pequeñas y medianas empresas e impulsar el crecimiento económico, para combatir el desempleo.

El Primer Ministro de Italia, Mario Monti, reconocido tecnócrata, también logró la aprobación de un Plan de Ajuste de 30,000 millones de euros, con medidas de ahorros en el sector público, ajustes en la edad de jubilación a 62 y 66 años para mujeres y hombres respectivamente, incremento al impuesto al valor agregado (IVA) al 23% y otros.

Sin embargo, y tal y como expresara el presidente del Banco Central Europeo, no importa las medidas que se tomen si los políticos no logran poner rápidamente en operación un fondo de rescate europeo, para así restaurar la confianza de los ciudadanos y de los inversores.

Para este año se tendrán elecciones presidenciales en varios países como Estados Unidos, Francia, Rusia, México, Venezuela, República Dominicana, que podrían tener un impacto sobre la geopolítica mundial y más específicamente sobre la región centroamericana.

Si la economía de estos países no mejora, las posibilidades de cambio serán dramáticas, siempre y cuando las elecciones sean libres y transparentes, especialmente en países donde los dictadores gozan de todo el poder para imponer su voluntad.

En Honduras, durante el primer trimestre 2012 se iniciarán negociaciones para la firma de un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que será importante para continuar el proceso de estabilización de la economía y especialmente para dar señales al sector privado; se ha anunciado la posible reincorporación a Petrocaribe con el objetivo de obtener acceso a financiamiento a largo plazo por la importación de combustible —se repite la historia—; se iniciaran las elecciones internas de los partidos políticos; se espera que finalmente se inicie el proceso de depuración de la policía —no las medidas cosmética de reacomodo de la cúpula policial—.

Las autoridades esperan un crecimiento económico entre 3.5% y 4.0% con una inflación no mayor de 6%; remesas familiares del orden de US$3,200 millones e inversión extranjera directa cercana a los US$1,000 millones. Obviamente que para lograr estas metas se espera que la economía mundial no entre en una crisis mayor.

Sin embargo, el mayor reto está en la cúpula política, que tiene que comenzar a dar muestras de un cambio cualitativo que satisfaga las aspiraciones de los ciudadanos. Seguridad física y jurídica, combate a la corrupción, transparencia y uso del presupuesto para el bien común y no el de los bolsillos de unos pocos.

La conclusión es que solo el crecimiento económico equitativo puede sacar a los países de la crisis y para esto se necesita confianza de los ciudadanos hacia sus gobiernos. Feliz 2012 para todos los hondureños.

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