Opinión

Índices de hambre

El director de FAO (Organización de Naciones Unidas para Alimentación y Agricultura) denuncia que “mientras mil millones de personas pasan hambre en el mundo, dos mil millones son obesos”, y advierte que si la producción de comida no se duplica al año 2050, cuando la población del orbe arribe a nueve mil millones de habitantes, será inevitable la hambruna.

Peor todavía, la organización mundial insiste en que un fenómeno particular y moderno afecta al rubro y es que a pesar de que existe relativa estabilidad entre oferta y demanda de alimentos, los precios tienden a crecer cíclicamente. Los expertos concluyen, por ende, que esto no ocurre porque el planeta carezca de capacidad para avituallar sus habitantes, sino porque ambiciosos especuladores de banca –Goldman Sachs, Morgan Stanley, Barclays, Citibank, Deutsche Bank, HSBC, JP Morgan– controlan 60% del mercadeo.

Estos suscriben contratos a futuro con el productor (entrega a determinado plazo de una cosecha anticipadamente pagada), pero en vez de simplemente negociarlos especulan con ellos revendiéndolos en Bolsa y con ello subiendo cada vez las comisiones y ganancias por un producto que todavía no arriba a sus manos.

De esta manera una tonelada de maíz, vía ejemplo, que el contrato a futuro o de derivados comprometió al valor de 100 dólares, al cabo del paso de mano a mano (de especulador a especulador) termina valiendo 130 o más dólares, lo que lo encarece al salir a circulación y consumo.

El Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias publicó, a su vez, el Índice Global del Hambre 2012 (IGH), el que censa cada año y por países la proporción de población desnutrida, la prevalencia de menores de cinco años con bajo peso y la pauta de mortandad entre esos niños, exhibiéndose Burundi como la nación con más de esos problemas, mientras que en América encabeza la triste lista Haití. Le siguen Guatemala, Bolivia, República Dominicana, Ecuador y El Salvador. Los tres países que más han reducido el hambre en las últimas dos décadas son México, Nicaragua y Perú.

El IGH se pronuncia, igual, contra la especulación, por lo que el parlamento europeo está considerando emitir regulaciones oficiales sobre el máximo negocio que aquella deba alcanzar. Reino Unido, al contrario, prosigue apostando a la “autoregulación” de los mercados (visión neoliberal), por lo que se vaticina que entrará en crisis próximamente.

Pero hay esperanza. FAO considera que América Latina tiene capacidad para alimentar al mundo en 2050 (con mil millones más de toneladas de granos) si tan solo lograra una “intensificación sostenible”, esto es sin perjudicar al ambiente, ya que el continente posee lo necesario: tierra, agua y tecnologías.

Los cultivos más consumidos en el mundo son trigo, maíz y arroz. Al presente 80% de la dieta humana consiste de granos y el mayor productor de ellos es América. Si además duplicara la producción de carne, frutas y verduras, el orbe podría estar alimentado. Pero para ello el factor esencial es la capacitación técnica de agricultores y productores y evitar que los granos se dediquen a biocombustible, empleando para ello mejor la caña de azúcar, que es diez veces más rentable. Y adicionalmente está la pesca, señala FAO: “hay enormes riquezas en el mar”.

Y es cuando uno se interroga, viendo tendido el futuro con tanta aproximación, ¿por qué sigue en pobreza una nación como la nuestra, abundante de tierras y aguas, sin climas extremos y con suficiente población a la cual adiestrar en agricultura de mercados seguros… más aun, con costas en dos exuberantes mares, donde no hay que plantar ni fertilizar sino navegarlos y explotar racionalmente su riqueza?...

La antigua frase de que dios no da alas al alacrán ilustra. Pues parece que tampoco le dio fuerza política a los hondureños para instalar en sus gobiernos a patriotas y planificadores que consigan su dignidad alimentaria.

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