Opinión

Los optimistas porfían que vamos mejorando; uno que otro contratiempo es aceptable en la vorágine en que viven sobrados de tiempo, dinero y oportunidades y su único deseo es perpetuarse para aprovechar su efímero cuatrienio. Así ha sido, así es.

Los dizque preocupados critican en el silencio de sus tertulias sin eco. Tenemos el común denominador de ser pasivos indolentes y receptivos indiferentes. Fingimos desconocer derechos y deberes para no cumplirlos porque el desorden social institucionalizado ha desvalorizado los valores humanos, que buena falta hacen para que seamos ciudadanos de verdad.

Pocos escribimos para dejar constancia de nuestro sentir y desacuerdo ante evidencias burdas del poder, abusos y ratificaciones de yerros. Indignados por la falta de coraje para remediar entuertos con solo la aplicación de la ley. Desaciertos repetitivos de los políticos que nunca aprendieron la lección convirtiéndose en dueños absolutos de sus verdades, mentiras y alucinaciones. Así es, así ha sido. ¿Por qué y para qué escribo si los que deben leer me ignoran? Escribo, “porque si no actúo como pienso voy a terminar pensando como ellos actúan”: Pasca.

Falta valor, voluntad y energía para afrontar situaciones políticas donde no aceptan disidencia sino reverencia reptante. “El honor, cualidad moral vinculada al deber, a la virtud y al mérito ha estado ausente, donde la honra como equivalente de nobleza y reputación ha sido la gran perdedora”.

Somos víctimas de un Estado de derecho al revés de la lógica, la interpretación y la aplicación, donde la ignorancia prima y justifica y el saber, condena y reprime. ¿Ejemplos?, ¡En carretillazos! y mil “azoz” más sin resolver, todo por falta de coraje de las autoridades ejecutivas legislativas y judiciales. Cobarde complicidad colectiva.

El discurso de posesión aún retumba pletórico de promesas y aplausos. Valiente, decidido, comprometido y sin aparentar miedo. Lo creímos. No pierdo la fe. El gobernante es vehemente convencido que todo pensamiento de su indómito cacumen es bueno para todos, nos guste o no. Apasionado al trabajo enarbola una actitud hacia la justicia como prioridad en su agenda de seguridad nacional.

El coraje es virtud humana, definida como la fuerza de voluntad para llevar adelante una acción a pesar de los impedimentos…el coraje moral permite actuar correctamente a pesar de recibir por ello descrédito, vergüenza, deshonor o represalias sociales.

Comparto con JOH, si lee o le cuentan, estas reflexiones:”Ganas fuerza, coraje y confianza por cada experiencia en la que realmente dejas de mirar al miedo a la cara. Te puedes decir a ti mismo, “He sobrevivido a este horror y podré enfrentarme a cualquier cosa que venga”. Debes hacer lo que te crees incapaz de hacer”: Eleanor Roosevelt.

“El hombre que duda y teme en el momento de realizar el ideal que predicó y no tiene coraje para mantenerse en su puesto de peligro es un farsante. Alfonso Rodríguez Castelao.

“Llegará un día en que nuestros hijos, llenos de vergüenza, recordarán estos días extraños en los que la honestidad más simple era calificada de coraje”. “Es preciso saber lo que se quiere; cuando se quiere, hay que tener el valor de decirlo, y cuando se dice, es menester tener el coraje de realizarlo”: Georges Benjamin Clemenceau. “La fuerza no proviene de la capacidad física sino de una voluntad indomable”: Gandhi. Sin duda, falta coraje.