En los últimos días las autoridades policiales y militares han realizado varios exitosos operativos contra el crimen organizado, tres de los más recientes este fin de semana en La Mosquitia, en Comayagua y en San Pedro Sula.
En la noche del viernes, en Ahuás, Gracias a Dios, fueron incautados 360 kilos de supuesta cocaína, que recién había sido descargada de una avioneta, cuyos ocupantes huyeron en la misma, así como armas de fuego, según informó el sábado el Secretario de Seguridad. Aquí de nuevo se puso al descubierto la participación activa de agentes estadounidenses, uno de los cuales mató a un sospechoso.
El sábado, en Comayagua, en un operativo militar, fue capturada una pareja que las autoridades creen podría ser proveedora de armas de Los Zetas mexicanos.
Les decomisaron unos 70 mil dólares y moneda nacional, así como armas de grueso calibre, gran cantidad de chalecos antibalas y uniformes militares, incluyendo de las tropas estadounidenses.
Entre el sábado y el domingo, en San Pedro Sula, la Policía descubrió 32 kilos de drogas y 450 mil dólares en compartimientos falsos de algunos de los doce vehículos incautados, incluyendo un lujoso Mercedes Benz. Una persona habría sido detenida en la acción.
Estos y muchos otros exitosos operativos realizados por la Policía y los militares que realizan labor policial son una muestra fehaciente que en la medida en que los elementos honestos toman control de la situación se puede, de verdad, enfrentar la delincuencia que nos agobia.
Este ritmo debe seguir, al igual que el proceso de adecentamiento moral y ético al interior de la institución encargada de proteger a las personas y sus bienes.
Así, esperemos que, sin salirse del estricto marco de la ley nacional e internacional y del absoluto respeto a los derechos humanos, continúe esta ofensiva contra al crimen organizado y las demás formas de delincuencia que siguen sembrando la muerte, el luto y el miedo.