Opinión

El tamaño de nuestra economía

¿Cuál es el tamaño de la economía hondureña? Es sorprendente como muy poca gente profundiza sobre este tema. Algunos dicen que es mediana; otros que es pequeña; otros que anda mal o muy mal; otros que está calamitosa; sin embargo, cuando se les pregunta “¿y cuál es el tamaño?”, allí termina la conversación o se cambia de tema.

El término usado por los economistas para conceptualizar el tamaño de una economía es Producto Interno Bruto (PIB).

La forma en que este se determina es que se suman todos los valores de los bienes y servicios finales producidos en el país durante un periodo que usualmente es un año. Bienes se refiere a productos tangibles como café, madera, refrescos, etc., servicios se refiere a actividades que resultan en no tangibles, como por ejemplo un masaje, un peinado, una consulta médica o las asesorías legales.

Entonces si estamos ya claros que los economistas por acuerdos internacionales han definido cómo se miden los tamaños de las economías de los países, para poder comparar el tamaño de un año dado con otro, digamos 2009 con 2010, y también para poder comparar entre países, por ejemplo si comparamos la economía de Honduras con la de Nicaragua.

El hecho de que ambas se miden usando la misma metodología es lo que permite que se puedan comparar adecuadamente.

Pero volvamos a la pregunta sobre el tamaño de la economía hondureña. Según el Banco Mundial, en 2011 el PIB de Honduras fue de $17,259 millones de dólares, una cifra que seguramente nadie considerará despreciable. En lempiras actuales eso significa más de 343 mil millones de lempiras.

Otro dato es que desde 2002 --cuando el PIB de nuestra economía era de $7,776 millones de dólares-- esta creció a $17,259 millones de dólares en 2011, o sea que se más que duplicó en una década.

Según esa misma fuente, el Ingreso Nacional Bruto per cápita, es decir, por habitante, pasó de $1,120 en 2002 a $1,970 en 2011. Si esas cifras reflejan la realidad (lo que se supone que hacen), la pregunta forzada es por qué entonces existe la percepción generalizada en la población hondureña de que la economía está mal y que va de mal en peor.

El tema es si el crecimiento de la economía hondureña tal y como lo reflejan las cifras del PIB debería o no mostrar una mejoría en las condiciones de vida o la percepción de ella en la población en general, y si no es así, ¿por qué?

Los datos del Banco Mundial nos dicen, basados estrictamente en el tamaño del PIB, que se ha generado más riqueza en el país como para mejorar el nivel de ingresos de la población.

No es cierto que la economía está estancada y no ha crecido. Sí es cierto que muchos países, incluidos vecinos, han crecido más, también que el ritmo de crecimiento de nuestra economía es relativamente bajo y que es necesario potenciarlo.

Pero todo eso no nulifica la realidad de que la economía creció y sus beneficios no han llegado a la gran mayoría de la población, y eso es un tema que debe ser atendido con políticas económicas proactivas de reducción de pobreza, como con efectividad se ha hecho en varios países latinoamericanos.

La forma que los economistas miden la inequidad en los beneficios de la economía en un país es mediante la llamada Curva Lorenz y el coeficiente Gini, eso lo abordaremos en un próximo artículo.