Las fiestas de Navidad y de fin de año se acercan y los casos de covid-19 siguen en ascenso.
La situación es crítica, advierten los médicos y trabajadores de la salud que registran el incremento de casos en los centros de triaje, centros de estabilización y las unidades de cuidados intensivos, y llaman a la población a tener la precaución necesaria para evitar el contagio.
Hay que hacer caso a esos llamados.
Tenemos que estar claros que mientras la vacuna no llegue al país, estamos a expensas de que el virus toque las puertas de nuestras casas y nuestras familias.
Desde el inicio de la pandemia en China, EL HERALDO ha seguido paso a paso la evolución de la pandemia, informando con responsabilidad de su avance, la evolución del proceso de las vacunas y de los efectos de la pandemia, entre otras aristas, y el mundo coincide que no es tiempo de relajarse y bajar la guardia ante la enfermedad.
Hay que ser conscientes que las fiestas de Navidad y Año Nuevo podrían ser el detonante para que el virus se mantenga activo y al acecho de
la población.
Actuemos con responsabilidad.
Es cierto que el país da los pasos correctos para adquirir la vacuna en los próximos meses, y es alentador el apoyo de la cúpula empresarial al Seguro Social para la adquisición de un importante lote, pero este es un proceso que llevará tiempo, por eso es urgente que sigamos todos observando las medidas de bioseguridad recomendadas por los especialistas para reducir las posibilidades de contagio y muertes de más hondureños y hondureñas, y que el gobierno garantice la atención de toda aquella persona que requiera de los servicios médicos por causa de esta enfermedad, revisar sus estrategias y reorientarlas, si es necesario, e importante es que apuren el paso para poner en funcionamiento los hospitales móviles que fueron comprados al contado a principios de año y que todavía hoy seis de las siete unidades siguen sin operar.