La pandemia del covid-19 ha relegado a un segundo y tercer plano a enfermedades que también golpean a la humanidad.
Es así que esta semana, el 24 de marzo, se celebró el Día Mundial de la Tuberculosis, una fecha creada por las Naciones Unidas para educar al público sobre el impacto que tiene la enfermedad en todo el mundo.
En ocasión de la celebración, la Organización Mundial de la Salud ha recordado que la tuberculosis sigue siendo una de las enfermedades infecciosas más mortíferas del mundo, que cada día casi 4,000 personas pierden la vida a causa de la tuberculosis y cerca de 28,000 enferman de esta enfermedad prevenible y curable, y resaltado, además, que los esfuerzos mundiales para combatir la tuberculosis han salvado unos 63 millones de vidas desde el año 2000.
En Honduras, el Programa Nacional de Tuberculosis de la Secretaría de Salud informó que durante 2020 registraron 1,863 casos de la enfermedad, lo que representó una disminución de 586 casos en relación con los computados en el año 2019, pero advirtieron que la reducción podría estar “enmascarada” por la pandemia, que ha obligado a miles de personas a no asistir a los centros de salud y hospitales a buscar ayuda médica para sus males de salud.
Por eso no está de más recomendar a la población que presente los síntomas asociados con esta enfermedad (tos por más de 15 días, pérdida de peso, sudoración nocturna y flema) buscar asistencia de manera urgente para salvar su vida y evitar su propagación.
Es importante recalcar que esta enfermedad ya era de alto riesgo antes de la llegada de la pandemia del covid, y que ahora los riesgos se han acrecentado y el personal sanitario alerta que ambas patologías, asociadas entre sí, merecen una mayor atención.
Por eso, todos debemos estar atentos a sus síntomas y medicación para evitar la muerte de más compatriotas por esta causa.