El español, que se empezó a conocer en nuestro continente a partir de la conquista y colonización hispana, paulatinamente fue convirtiéndose en el idioma común para poder comunicarse y negociar vencedores y vencidos, ya que la extraordinaria riqueza lingüística de nuestros antepasados indígenas dificultaba en grado sumo la interacción entre los pueblos, incluso al interior de una misma región.
Con el paso del tiempo, América aportó literatos, historiadores y periodistas diestros en el manejo del castellano: el Inca Garcilaso de la Vega, Sor Juana Inés de la Cruz, Huaman Poma de Ayala, José Cecilio del Valle, Rubén Darío, entre otros, que, sin abjurar de sus raíces primigenias, indígenas o mestizas, supieron dar brillo y riqueza a la lengua venida de Castilla, con sus obras en prosa y verso.
También Honduras ha aportado su contribución al fortalecimiento del español: contamos con distinguidos maestros del buen escribir en poesía, cuento, novela, ensayo: Juan Ramón Molina, Clementina Suárez, Froylán Turcios, Julio Escoto, Roberto Castillo, entre otros polígrafos.
La fundación de la Academia Hondureña de la Lengua institucionalizó el español y su revista abrió las puertas a valores consagrados y emergentes.
La creación de la Carrera de Letras en la Escuela Superior del Profesorado y la Universidad Nacional Autónoma dieron fuerza y respaldo a quienes decidieron hacer de esa especialidad su vocación profesional.
EL HERALDO ha contribuido mediante el auspicio del Concurso de Cuentos Cortos Inéditos Rafael Heliodoro Valle -el cual cada vez cuenta con mayor número de participantes- a divulgar el buen dominio del idioma. Otro tanto han hecho la Universidad Pedagógica Nacional y la Dowal School.
La difusión del español en Honduras -hablado y escrito- no debe significar que por ello se ignoren otras lenguas habladas por núcleos poblacionales indígenas y negros. Por el contrario, debe estimularse su rescate y enseñanza, lo que hace de nuestro país una nación multicultural, otorgándole mayor y necesaria diversidad lingüística, apuntalando las identidades regionales.